Lunes, 17 de Noviembre de 2008

Crece el número de inmigrantes en los campos andaluces

FERNANDO VICENTE ·17/11/2008 - 20:34h

Las décadas de bonanza llevaron al abandono del campo y sus duras campañas de recolección, pero las actitudes ante el empleo están cambiando rápidamente ante la amplitud de la crisis económica. Desde julio, el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) ha realizado un sondeo en sus oficinas, y ha detectado más disponibilidad para trabajar en el campo, “tanto en los inscritos en el sector agrario, como en otros sectores”, asegura a Público Antonio Toro, director del SAE.

¿Es lógico, entonces, como propone el ministro de Trabajo, reducir la contratacion de inmigrantes en origen porque habrá más españoles dispuestos a coger aceitunas, naranjas, fresas..? Las cifras parecen contradecir esta tesis.

De julio a octubre de este año, el número de contratos realizados en todos los sectores económicos de Andalucía ha caído un 10% con respecto al mismo periodo de 2007. Mientras, en el campo andaluz sólo cayeron un 5%. Siguiendo las tesis del ministro, debería haber servido de refugio para los desempleados. Pero no es así, ya que en ese mismo periodo, el número de contratos a extranjeros creció casi un 16%. Es decir, el campo resiste mejor la crisis económica, pero sigue viviendo una fuga de mano de obra que es cubierta por inmigrantes.

Narajas y aceitunas

La recogida de aceituna de mesa en la provincia de Sevilla durante el otoño es la primera gran campaña intensiva en mano de obra del año agrícola. Las cifras llevan a las mismas conclusiones. En octubre, en la provincia de Sevilla, se firmaron nada menos que un 20% menos contratos que en octubre de 2007, pero en el campo cayeron algo menos, un 15,3%.

En cambio, de los 713 extranjeros que en octubre de 2007 firmaron contratos para trabajar en el campo se ha pasado a 1.054.Es decir, prácticamente han duplicado su peso relativo, al pasar del  2,5% al 4,4% del total de contratos firmados en el campo.

Antonio Toro mantiene que “su sensación de que hay más gente disponible para las campañas” está “contrastada con la de empresarios y alcaldes”. Quizá en los próximos meses si se vea un trasvase de mano de obra hacia la agricultura. “Los contratos están descendiendo, con lo que las posibilidades son menores”, explica Toro.

Efectivamente, el campo andaluz ofrece de diciembre a febrero su época de mayor contratación gracias a la recogida de la aceitunade aceite. “Es el cultivo más importante respecto al empleo”, afirman desde el Observatorio Andaluz de Empleo Agrario. Sobre todo en Jaén, Córdoba y Málaga. Según sus estimaciones, en esos tres meses de 2008 la aceituna sumará en las tres provincias un total de 20.719.808 jornales. El aceite andaluz, las naranjas de Sevilla y Huelva, sus fresas, o la agricultura bajo plástico de la costa  ofrecen ahora una fuente de ingresos a los parados andaluces.