Domingo, 16 de Noviembre de 2008

El socialismo francés se pone al rojo vivo

La ex ministra y artífice de la semana laboral de 35 horas, Martine Aubry, despierta al congreso con un discurso de izquierda. Ségolène Royal fue abucheada e interrumpida en varias ocasiones

ANDRÉS PÉREZ ·16/11/2008 - 08:00h

François Guillot / AFP - Ségolène Royal se dirige a sus compañeros de partido ayer, en el congreso de Reims.

Martine Aubry, la líder socialista que fuera artífice de la semana laboral de 35 horas, despertó ayer al plenario del Congreso socialista con un discurso inflamado e inflamante, que puso de pie a la sala cuando Aubry reclamó que el PS "vuelva al corazón de la izquierda" y "retome el camino de las manifestaciones". Un discurso que demostró con imagen y sonido el aislamiento progresivo de la centrista Ségolène Royal y del 29% que pesan sus partidarios.

La ex ministra de Trabajo y Asuntos Sociales del Gobierno, hoy alcalde de la ciudad noreña de Lille, no aclaró si será en persona candidata al cargo de primera secretaria, pero sí dejo perfectamente claras dos cosas que complican terriblemente el juego para Royal en la llamada Noche de Resoluciones en la que se va a decidir todo, al alba de hoy.

«Quiero un PS que vuelva al corazón de la izquierda», dice Aubry

Por un lado, Aubry dijo "no" a cualquier posible fusión de sus posiciones y tropas (el 24% de los compromisarios) con las de la ex candidata presidencial, cosa que obliga ahora a Royal a buscar con lupa desesperadamente el 21% que le falta para poder tomar el control del partido.

Por otro, la representante de un socialismo "que debe volver a ser lo que nunca debió dejar de ser" demostró, al poner de pie a la sala y salir entre vítores después de un largo discurso a sus anchas, que es ella quien está en su casa en el partido de François Mitterrand. Cosa que no es el caso de la reformadora y centrista Royal.

El contraste fue brutal, entre las dos mujeres que virtualmente están ya enzarzadas en la lucha por el poder con proyectos claramente alternativos. Aubry consiguió arrancar aplausos generalizados, no sólo de los compromisarios de su moción, sino del conjunto del plenario, a excepción, claro está, de los ségolenistas.

Ségolène Royal busca los apoyos para ser líder del PS francés

Royal, en su discurso, fue abucheada en varias ocasiones por el 70% de la sala, y sólo logró arrancar aplausos de su 30%. Al inicio de la llamada Noche de las Resoluciones, en la que se van a depositar las mociones finales recompuestas, con los candidatos finales a los cargos ejecutivos hasta la mañana de hoy, así de enconados estaban los juegos.

Royal aportó ayer un retoque a la línea de apertura al centro que intenta imponer al PS, con una concesión: dijo que "en caso de alianza" electoral con cualquier otro partido, ello "sea sometido obligatoriamente al voto de los militantes".

No a las alianzas

La ex candidata a la presidencia ofrece a sus rivales cargos importantes

Aubry, en su discurso, dijo claramente "no" a esa opción, al subrayar que las instancias del partido ya han decidido que, para cualquier pacto electoral con el centro del partido MoDem (liderado por François Bayrou), se imponga a esa fuerza el respeto integral del programa de izquierda.

A última hora de la noche, antes de que los elefantes del partido se encerraran para intentar una última conciliación, Royal intentó un último gesto: Prometió "una dirección ampliada a todas las sensibilidades". Es decir que prometió cargos de primer secretario adjunto como el ya concedido a Vincent Peillon, de secretario nacional, etétera... a quien le aporte un lote de votes de compromisarios.

Nadie sabe de momento si el Frente anti-Royal logrará unificar posiciones en un solo candidato, sea Aubry u otro. Dependerá mucho de la actitud de Bertrand Delanoë (25%), quien besó a Martine al bajar de la tribuna. La Señora 35 horas, como la llama la derecha sarkozysta, cuenta ya con un "acuerdo político" con la moción del ala izquierda liderada por Benoît Hamon (19%), aunque no todos los flecos estaban solventados ayer.

Jacques Delors rectifica y ahora apoya a su hija Martine Aubry

La línea definida por Aubry, con un partido que volvería al corazón de propuestas de progreso, debe mucho a la reciente escisión del Partido de Izquierda (PDG), que podría iniciar una sangría del PS en caso de centrismo excesivo.

Apoyo de Jacques Delors

Aubry esbozó un proyecto de sociedad y de gobierno: "no queremos una sociedad de mercado, queremos una sociedad, que no se base en el consumismo de Sarkozy, y deje que las familias y la gente pueda tener tiempo libre para hacer otra cosa que consumir y trabajar".

Afirmó la ex ministra e hija de Jacques Delors que Francia tiene márgenes para aumentar salarios y generar empleo público. Se podría empezar, dijo, por rescatar los 22.000 millones de "regalos fiscales" de Sarkozy a las rentas más altas y los 40.000 de fondos propios a la banca privada, para afectarlos a un incremento de salarios, obras públicas y proyectos sociales. Por cierto: hasta su padre Delors, en ruptura con sus posiciones anteriores, anunció su apoyo a Aubry.

 

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