Viernes, 14 de Noviembre de 2008

S.O.S de Opel al Gobierno alemán

La filial de General Motors podría pedir unos 200 millones de euros a los landers para hacer frente a la crisis

PÚBLICO/AGENCIAS ·14/11/2008 - 21:08h

Las cosas van de mal en peor para Opel, que no ha tenido reparos en lanzar un SOS al gobierno alemán. Muy azotada por la crisis, el presidente de la filial de General Motors (GM), Hans Demant, ha reclamado ayudas al Gobierno federal y los landers.

Su llamada de socorro obtuvo respuesta inmediata. El ministro de Economía alemán, Michael Gloss, afirmó que los estados donde están ubicadas las plantas de la firma están dispuestos a facilitar ayuda, y pidió a Opel que ponga cifras a su solicitud. A falta de confirmación oficial, las cantidades que requeriría se calculan en 200 millones de euros, según Efe.

Las ventas de Opel cayeron casi un 25% en octubre. Fue de los más afectados, junto con su matriz GM, cuyas matriculaciones retrocedieron un 25%. Toyota vendió un 24% menos y Renault un 19%.

España también sufre las consecuencias de los malos resultados de Opel. La dirección de GM ha ampliado los paros de producción en Figueruelas. La plantilla sólo trabajará hasta finales de año entre y ocho días. El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, dijo ayer estar "muy preocupado". El comité de empresa de Volkswagen de Navarra pidió a su vez a la dirección que la plantilla no sufra las consecuencias de la caída de producción.

Crisis en el sector automovilístico

UGT reclamó a Zapatero que aproveche la reunión del G-20 para abordar las dificultades del sector en Europa. Si en EEUU se ha aprobado subvenciones por valor de 25.000 millones de dólares (los fabricantes exigen el doble), la UE estudia ayudas a través de la financiación. El Banco Europeo de Inversiones (BEI) podría proporcionar 40.000 millones en créditos a bajo interés para financiar la fabricación de coches menos contaminantes.

En Catalunya, la Unión Patronal Metalúrgica y una veintena de empresas del sector reclamaron medidas urgentes al Gobierno catalán "para salvar la industria y evitar el cierre de empresas".