Viernes, 14 de Noviembre de 2008

El Ejecutivo alega demanda social para endurecer las pena

La reforma del Código Penal surge a raíz de los casos ‘Mari Luz' y ‘De Juana'

I. ADURIZ / Á.VÁZQUEZ ·14/11/2008 - 08:40h

Las "nuevas demandas sociales planteadas por los ciudadanos" a raíz de los casos de la niña asesinada Mari Luz Cortés o del etarra Iñaki de Juana han llevado al Gobierno a aprobar una importante reforma del Código Penal. Es la segunda de calado que se produce desde la entrada en vigor del texto que en 1995 promulgó el Ejecutivo socialista en sustitución del de 1973. La anterior fue la realizada en 2003 por el entonces ministro de Justicia, José María Michavila. El primer ministro de Justicia en el Gobierno de Zapatero, Juan Fernando López Aguilar, intentó otra, considerada más ambiciosa que la aprobada ayer, pero que por falta de acuerdo entre PP y PSOE quedó reducida al endurecimiento de los delitos de tráfico.

Las exigencias ciudadanas para renovar la Justicia han marcado el inicio de la legislatura y el Gobierno ha decidido responder con mano dura. Endurece las penas de los delitos sexuales cuando las víctimas son menores, en respuesta al caso Mari Luz. La pequeña fue asesinada presuntamente por un pederasta con una condena por abusar de su hija que no había sido ejecutada.

Para pederastas y terroristas, el nuevo Código prevé que, una vez cumplida su condena, puedan estar vigilados hasta un máximo de 20 años. Además, los delitos de terrorismo, como el asesinato o el secuestro, no prescribirán.

Corrupción y cohecho

El nuevo delito de corrupción entre particulares estará penado con entre seis meses y cuatro años de cárcel. Además, se amplía el ámbito en el que será aplicable el de cohecho. Y los administradores de una sociedad que coticen en Bolsa y falseen sus balances serán castigados con penas de entre uno y cuatro años de prisión. El texto endurece también las penas por delitos de urbanismo, persiguiendo a los funcionarios públicos que conozcan infracciones y no las comuniquen a las autoridades.

Pocas penas más del anteproyecto se podían precisar ayer, porque se trabajó en el texto hasta el último momento y fue modificado en el propio Consejo de Ministros. Su redacción definitiva no será facilitada hasta el lunes.

Entre sus novedades figura la tipificación específica de la trata de seres humanos, diferenciándola del tráfico de personas. La nueva figura castiga a quien utilice a alguien para explotar su trabajo o su cuerpo. También se establece un nuevo delito de asociación ilícita transitoria para castigar a grupos concertados de forma puntual para cometer delitos.

De la Vega considera que el actual Código Penal "es un texto que necesita ser actualizado para homologarnos al contexto legal de la Unión Europea" y para adecuar "las demandas" exigidas por la ciudadanía.

Mensaje para los violentos

La vicepresidenta primera señaló que la reforma "es un mensaje claro para los violentos" que deben percatarse de que "no hay ni habrá resquicio para la impunidad", así como "un mensaje de tranquilidad y de seguridad para los ciudadanos".

El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, coincidió en que la clave del nuevo Código Penal es que da "más seguridad": a los menores, frente a los terroristas y en la lucha contra el crimen organizado. Por todo ello, destacó durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el nuevo texto "se adaptará a las necesidades de la sociedad".

Por parte del PP, el portavoz de Justicia de los conservadores, Federico Trillo, aplaudió especialmente las medidas de libertad vigilada. Pero, además, afirmó que parte de la reforma es fruto del acuerdo alcanzado entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición.

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