Jueves, 13 de Noviembre de 2008

El vestuario se planta

Jugadores y cuerpo técnico mantuvieron una tensa reunión de dos horas. Raúl y Schuster únicamente hablaron a solas. La plantilla pide al técnico que cambie de sistema

PEPE GARCÍA-CARPINTERO ·13/11/2008 - 14:01h

AFP - El técnico Bernd Schuster durante un entrenamiento del Real Madrid.

Las crisis en el Real Madrid se miden por la tensión que desprenden sus protagonistas cuando se echan a la cara los problemas. Por eso sorprende que ninguno de los actores principales (Schuster y Raúl) tomaran la palabra al inicio de la reunión en el vestuario de Valdebebas, pero cada uno fue moviendo piezas como si fuera un tablero de ajedrez.

Manolo Ruiz, el segundo del alemán y muy cuestionado en las últimas horas por algunos jugadores, fue el primero en hablar de unidad, compromiso y del resto de errores que está cometiendo la plantilla. Schuster, callado, apático y consecuente con su situación de sentenciado, asistía de pie a la exposición de su ayudante.

Ante un inicio tan inesperado para los jugadores, los pesos pesados se reservaron su opinión y Diarra fue el que abrió el fuego. Le siguieron Heinze, Sergio Ramos, Salgado y, para finalizar, Casillas.

Los jugadores demandaron como medida innegociable un cambio de sistema. En la exposición, se detalló que la banda derecha está huérfana sólo con un lateral derecho, que Gago es una isla en el centro del campo y que no es apoyado por los otros centrocampistas. Y, sobre todo, que no entendían el cambio de actitud de Schuster con ellos. Nunca ha sido un hombre de muchas palabras, pero ahora pasa como un fantasma por el vestuario.

“El míster habla lo justo y necesario”, es la versión oficial que ofreció Higuaín en sala de prensa. Curioso que no fuera ningún capitán el que tomara la palabra en un día tan complicado.

Raúl y Schuster, a solas

A lo blancos tampoco les gustó que Schuster dijera en rueda de prensa, después de no dirigirles la palabra en el vestuario, que no sabía cuáles eran los motivos de recibir tantos goles. La conversación subió de tono en algunos momentos, pero tampoco pasó a mayores.

Para finalizar, Schuster sí les dejó claro que las lesiones no permiten tales variantes. Sólo hay 18 jugadores disponibles de la primera plantilla, contando con Codina (el tercer guardameta), por lo que el once de Zorrilla será similar al de la próxima temporada.

Raúl siguió la reunión expectante. Schuster, cuentan, no le quitó ojo. A la conclusión de la reunión, el capitán hizo un aparte con el entrenador en el despacho de este y estuvieron cerca de veinte minutos a solas, mientras la reunión se dispersaba y comenzaba el entrenamiento. El alemán sospecha que los jugadores han trasladado a Calderón sus reivindicaciones y eso sí que no le ha gustado nada.

Otro de los focos fue Cannavaro. El vestuario le señala por indolencia en el partido ante el Real Unión. Ayer, el italiano llegó al entrenamiento con un collarín que hacía presagiar su baja en Valladolid. Tras la reunión y con todos los puntos claros, Cannavaro saltó al césped a ejercitarse con normalidad con unas tiras que propician un alivio del dolor.

El mensaje oficial

Los jugadores, sobre todo los veteranos, pidieron que todos los mensajes que salieran del vestuario fueran de unidad y sobre fútbol. Higuaín, que fue sin quererlo uno de los protagonistas de la reunión, ofreció un discurso de unidad (lo repitió hasta en seis ocasiones) totalmente preparado desde la cocina de Valdebebas: “Lo que hablamos va a quedar dentro por respeto a mis compañeros y al club. Pensamos en el sábado, en tratar de hacer olvidar la eliminación de Copa, que fue triste. Nos viene una temporada muy dura, estamos teniendo lesionados. Hay que estar fuertes para hacer una buena campaña y llegar al final con títulos”.

De puertas para fuera, la crisis no existe, ya que “estamos a dos puntos del Barcelona, por lo que la crisis no se ve por ningún lado”. Pero cuando las preguntas empezaron a presionarle, espetó: “Vale. No quiero ser corte. No voy a decir nada más”.

Mijatovic, en Montenegro

Una de las situaciones más sorprendentes es que el director deportivo, Pedja Mijatovic, no acudiera a la reunión. La relación entre Mijatovic y Schuster es inexistente, aunque no por ello varios jugadores acabaron sorprendidos por su ausencia.

El ex jugador se encontraba en Montenegro solucionando unos problemas personales y llegó ayer. Lo cierto es que el Real Madrid afronta una final en Valladolid sin apenas preparación, pues ayer sólo se ejercitaron durante veinte minutos y con un grado de desconfianza absoluta entre todo el plantel.

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