Jueves, 13 de Noviembre de 2008

Rugir de dinosaurios

González e Ibarra, «rompiendo cristales» como conciencia crítica

G. LÓPEZ ALBA ·13/11/2008 - 08:00h

efe - González presentó el libro de Ibarra.

"Rompiendo cristales" es una expresión que alude a la actitud de llamar la atención para hacerse oír y es, precisamente por eso, el título elegido por Juan Carlos Rodríguez Ibarra para el libro en el que mezcla retazos de su biografía y de sus reflexiones políticas.

Romper cristales es también lo que, erigidos en "conciencia crítica" del PSOE, de España y hasta del mundo, hicieron ayer el ex presidente de la Junta de Extremadura, que en 2007 renunció voluntariamente a seguir siendo el penúltimo barón del PSOE, y Felipe González, que hace ya mucho se puso la etiqueta de dinosuario.

González no ve a ningún líder que abarque la entidad de la crisis

El ex presidente del Gobierno, que prolongó su papel de presentador durante una hora, dijo no ver a ningún líder político que haya sido capaz de poner negro sobre blanco el "carácter pandémico" de la crisis mundial ni las reflexiones que juzga imprescindibles para afrontar con éxito "un cambio civilizatorio de magnitud no conocida a lo largo de la Historia". "Si lo encuentran, me lo presentan...", ironizó, tras recordar que "me tomaban por loco cuando explicaba los efectos de la globalización en 1996".

Puesto que el ninguno incluye a todos, en el paquete quedó también José Luis Rodríguez Zapatero. Del presidente del Gobierno y líder del PSOE escribe Ibarra en su libro: "Hay veces que me entran ganas de darle un abrazo y veces que no logro entenderle. (...) Él (es un) radical, yo un socialdemócrata". Ayer, en vivo, hizo una disertación que, quizás, sirva para explicar lo antedicho por él y por González: "Un líder no tiene que hacerse fuerte a base de golosinas. Como los niños, tienen que comer también verduras, garbanzos... porque, aunque no les guste, les fortalece. Eso es lo que hemos intentado algunos con nuestros dirigentes".

Felipe: "Yo no cesé a Guerra"

Ibarra sugiere que abdique el rey para propiciar un nuevo «pacto»

Después, sugirió la abdicación del rey en el príncipe Felipe, al socaire de "los 70 años del rey, los 30 de democracia y los 40 del príncipe", como oportunidad para abordar sin traumas la renovación del "pacto institucional" que, a su juicio, han puesto en cuestión la derecha y los nacionalistas. De pide, en un lateral, les escuchaba Francisco Álvarez-Cascos.

También se corrió el velo de un secreto. González dixit: "Yo no cesé a Alfonso, dimitió. Hablamos, yo creía que debía dimitir. Pero si él no hubiera dimitido, yo nunca lo hubiera cesado". Como él mismo advirtió, nunca se derrama toda la tinta. Guerra dijo entonces a sus fieles: «Me echó».

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