Jueves, 13 de Noviembre de 2008

Los estigmas de un gigante

Adán Aliaga rueda Estigmas, adaptación de un cómic de culto, protagonizada por el lanzador de peso Manolo Martínez

PABLO G. POLITE ·13/11/2008 - 08:00h

igantesco que se despierta un día con llagas en las manos - El plusmarquista español de peso interpreta a un ser g

"De todas las películas en las que he tenido la suerte de participar, esta es la mejor con diferencia. Cuando recibí el guión, no daba crédito. Me encantó la idea. Hasta el día de hoy, es lo mejor que he hecho sin conocer aún el resultado". Lo dice Marieta Orozco, ganadora en 1998 del Goya a la mejor actriz revelación por su papel en Barrio, en un descanso del rodaje de Estigmas, la adaptación cinematográfica del cómic homónimo de Lorenzo Mattotti, que está rodando estos días el director alicantino Adán Aliaga a las afueras de Barcelona.

Son las diez de la mañana y las nubes amenazan con estropear otro día de rodaje después de una semana de fuertes lluvias que ha obligado a improvisar la programación general y a mover algunas fechas. El set está a escasos kilómetros de Sabadell, en una feria ambulante montada para la ocasión detrás de un cementerio, y ahora se respira y se siente en él la máxima concentración.

Se rueda y reina el silencio hasta que una avioneta obliga a interrumpir el ritual del cine. "Esto sólo es el principio", me advierten. "Allí al lado hay un aeródromo que tiene un tráfico aéreo tremendo. Por las tardes es incluso peor".

"El protagonista debía ser alguien enorme y bruto, pero bondadoso"

El rodaje de Estigmas comenzó el pasado 3 de octubre y hasta el momento se ha desarrollado sin demasiados sobresaltos. Marieta Orozco, Manolo Martínez y Morgan Blasco, los tres actores que llevan el peso del filme, ensayan una secuencia que transcurre en el interior de una caravana destartalada.

El influjo de las viñetas

Adán Aliaga los observa con atención antes de dar por buena la prueba y rodarla. Este es su primer largometraje de ficción tras el documental La casa de mi abuela (2005) y supone un paso adelante en su trayectoria, además de un reto. "Cuando nos planteamos iniciar un nuevo proyecto, valoramos varias opciones y se nos ocurrió la idea de esta adaptación porque la historia reunía los elementos que estábamos buscando: es muy potente y dramáticamente da mucho juego".

Lorenzo Mattotti es el autor de la novela gráfica que sirve de inspiración

Lorenzo Mattotti es el autor de la novela gráfica que ha inspirado esta adaptación. Un dibujante e ilustrador de culto que ganó en 2003 el Premio Eissner, los Oscars de la industria del cómic, por su versión gráfica de Doctor Jekyll y Mr. Hyde. En su prolífica carrera, Estigmas supone una rareza por dos motivos: es en blanco y negro y tiene una curiosa historia detrás. "Hacer esta película ha sido una obsesión desde hace diez años", reconoce el artífice de El hombre en la ventana.

"La concebimos en un primer momento como un guión cinematográfico y, aunque después se convirtió en cómic, siempre nos quedamos con las ganas de llevarlo a la gran pantalla".

Estigmas intenta reflejar la estética del cómic aunque, a diferencia de otras adaptaciones (de gran presupuesto), lo hace con un estilo documental y vocación artística. "Hemos querido ser muy respetuosos con la historia original", dice Aliaga.

"Pero evidentemente hemos hecho algún cambio para que la historia funcionara mejor o fuera más interesante. Hay cosas muy complejas que no podíamos adaptar, otras que nos dilataban mucho la acción Al final, hemos acotado todo un poco, hemos añadido algún matiz distinto, pero la base, en definitiva, sigue siendo la misma".

La senda del perdedor

El rasgo principal que define a Estigmas es su aliento trágico. Cuenta la historia de Bruno, un ser gigantesco que un día se despierta con llagas en las manos y emprende un viaje iniciático lleno de obstáculos para encontrar su lugar en el mundo. "La búsqueda del actor que interpretara a Bruno fue larga", confiesa Aliaga. "Debía de ser alguien con un físico muy particular: enorme y bruto, aunque a la vez bondadoso y de mirada limpia.

Valoramos a mucha gente, incluso a algunos actores nacionales e internacionales. Sin embargo, no encontramos nada que nos convenciera y tomamos como referencia a Manolo Martínez. Acabamos hablando con él, le pareció interesante el proyecto y accedió a participar".

Después del éxito merecido y arrollador de La casa de mi abuela en el circuito de festivales durante los últimos años, Aliaga confía ahora en que Estigmas vaya mucho más allá y convenza al público. "Cuanto más, mejor", dice. "No contamos con el respaldo de una televisión. Esta es una producción pequeña. Pero nuestra intención es hacer un filme especial que pueda ver la gente. No queremos una película para minorías, sino un trabajo sensible, potente, con empaque y que funcione". Ha salido el sol en Sabadell y el espectáculo continúa.

 

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