Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

Pruebas de visión reducen mortalidad de conductores mayores EEUU

Reuters ·12/11/2008 - 18:56h

Por Anne Harding

La sanción de una ley que les exige a los conductores mayores de 80 años realizarse controles visuales redujo las fatalidades entre esos automovilistas, demostró un nuevo estudio realizado en Florida.

"Las normas que exigen un nuevo control de la visión serían efectivas, pero se desconoce por qué", precisó a Reuters Health el doctor Gerald McGwin, Jr., de University of Alabama, en Birmingham, autor principal del estudio.

McGwin señaló que existe poca evidencia científica que demuestre que los conductores con mala visión son más propensos a sufrir accidentes automovilísticos.

El autor sugirió que la ley sancionada en Florida habría mejorado la seguridad vial no sólo porque saca a los conductores mayores de las calles, sino también porque sanciona a los que no se hacen controlar la vista.

En enero del 2004, el estado de Florida comenzó a exigirles a los mayores de 80 años que querían renovar la licencia para conducir que se realicen una prueba visual o que proporcionen un certificado médico de haber aprobado el control visual en el último año.

Para investigar el efecto de la ley, el equipo dirigido por McGwin comparó las tasas de fatalidad de todos los conductores en Florida mayores de 80 años en los períodos 2001-2003 y 2004-2006.

Entre el 2001 y el 2006, la tasa general de accidentes vehiculares aumentó, pero no de una manera estadísticamente significativa. Con todo, las tasas de fatalidad entre los conductores mayores disminuyeron significativamente.

Al comparar ambos períodos analizados, el equipo halló un aumento de la tasa de mortalidad general del 6 por ciento para los ocupantes de todas las edades y una disminución del 17 por ciento de la mortalidad para los conductores mayores de 80.

En estudios previos, el equipo había hallado que el 88 por ciento de los conductores mayores de 80 años de Florida aprobó las pruebas visuales, mientras que más de tres cuartos de los que no las aprobaron la primera vez, recibieron tratamiento o indicación de lentes y pudieron así renovar la licencia.

Esto significó que un 93,3 por ciento de los conductores mayores que iniciaron el proceso de renovación de la licencia pudo obtener una nueva.

No obstante, agregó el equipo, otro estudio halló que uno de cada cinco conductores en Florida mayores de 80 en condiciones de renovar la licencia eligen no hacerlo. "Eso quita a una gran cantidad de personas de las calles", dijo McGwin.

Equilibrar la movilidad de los adultos mayores con la seguridad pública es fundamental, agregó el autor.

"Si otros estudios confirman estos resultados y las leyes son efectivas, quizás debería implementarse con un esfuerzo paralelo para mejorar la movilidad u ofrecer transportes alternativos para aquellos no alcanzados por esa ley", finalizó.

FUENTE: Archives of Ophthalmology, noviembre del 2008