Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

Asocian presencia de hierro en agua con inflamación intestinal

Reuters ·12/11/2008 - 18:20h

El riesgo de desarrollar colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn está asociado con la presencia de altos niveles de hierro en el agua corriente, indicó un estudio realizado por el Instituto Noruego de Salud Pública, en Oslo.

"Varios estudios previos asociaron el consumo de agua corriente con la enfermedad intestinal inflamatoria, pero la mayoría se concentró en el contenido de microorganismos", escribió el equipo de Geir Aamodt en American Journal of Epidemiology.

Los autores del estudio evaluaron la relación entre otros indicadores de calidad del agua y las tasas de enfermedades intestinales inflamatorias entre 1990 y 1993 en residentes de cuatro condados del sudeste de Noruega.

El equipo estimó que la tasa total de colitis ulcerosa era de 13,6 por cada 100.000 personas y de enfermedad de Crohn, de 5,8 por cada 100.000.

En el estudio participaron 843 pacientes con sospecha de enfermedad intestinal inflamatoria y a 762 se los siguió durante cinco años.

Las estadísticas sobre la calidad del agua en 354 municipios de la región, en 1994, se obtuvieron de una base de datos noruega.

El valor promedio del hierro, el aluminio, el pH (acidez), el color, la turbidez y el nivel de bacterias coliformes (bacterias fecales) estaban dentro de los límites establecidos, aunque por cada indicador de calidad había algunos registros que superaban esos límites.

Otros análisis revelaron que sólo el contenido de hierro estaba significativamente asociado con el riesgo de enfermedad intestinal inflamatoria.

Por cada 0,1 miligramo por litro de aumento del hierro, el riesgo relativo de colitis ulcerosa crecía un 23 por ciento. Para la enfermedad de Crohn, ese aumento era del 25 por ciento.

La urbanización, la edad a la aparición de la enfermedad y el género no modificaban la relación entre el contenido de hierro y el riesgo de enfermar.

Según el equipo, estos resultados se pueden "explicar a través del aumento del estrés oxidativo o de que el crecimiento de bacterias eleva la probabilidad de provocar respuestas inmunes en personas genéticamente predispuestas".

Los autores señalaron también que el suelo, la roca madre y la corrosión de las cañerías son una fuente importante de hierro.

Los autores advierten que se necesitan estudios independientes para confirmar estos resultados.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, 1 de noviembre del 2008