Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

Los cinco sabios hablan de recesión y piden más inversiones públicas

Auguran que Alemania entrará el año próximo en una recesión por culpa de la crisis financiera internacional y piden más inversiones públicas para fomentar el crecimiento

EFE ·12/11/2008 - 12:26h

EFE - La canciller alemana, Angela Merkel.

El Consejo Asesor de Economistas del gobierno alemán, los llamados "cinco sabios", subrayaron hoy que Alemania entrará el año próximo en una recesión como consecuencia de la crisis financiera internacional y pidieron más inversiones públicas para fomentar el crecimiento.

En rigor, lo que prevén los sabios en su informe es un estancamiento económico -es decir, un crecimiento 0- pero de acuerdo con su propia definición, relacionada con el potencial de crecimiento de un país, esto implica para Alemania una recesión tras un crecimiento del 1,7% para este año.

Más que el pronóstico negativo, que no ha sido una sorpresa para nadie, ha llamado la atención el hecho de que los sabios pidan un programa de inversiones para el cual incluso dicen que la meta de un presupuesto equilibrado debe pasar a un segundo plano.

"Sería equivocado defender a toda costa la meta de un presupuesto equilibrado"

"Sería equivocado, durante un período de estancamiento, defender a toda costa la meta de un presupuesto equilibrado", dijo Wolfgang Wiegard, uno de los cinco sabios.

Las inversiones, según los sabios, deben hacerse en la infraestructura de transporte y en educación.

Wiegard explicó que investigaciones anteriores del Consejo han mostrado que las inversiones en estos sectores son las que más ayudan a fomentar el crecimiento y la demanda interna, lo que en estos momentos resulta fundamental para el crecimiento de la economía alemana.

Para muchos, la recomendación de los sabios constituye un giro radical frente a sus informes anteriores, en los que habían dado clara prioridad al equilibrio presupuestario.

Pese a su anuncio de recesión, la presentación del informe tuvo también algunas notas optimistas, como la constatación del hecho de que la acción coordinada de gobiernos y bancos centrales logró evitar un colapso total del sistema financiero, que hubiera tenido consecuencias catastróficas para la economía mundial.

La situación actual, según el presidente del Consejo, Bert Rürup, esta llena de riesgos pero, pese a ellos, no es de esperar desarrollos extremos.

Otro aspecto positivo es que hasta ahora, según explica el informe, los efectos de la crisis no se han notado en el mercado de trabajo alemán, que ha tenido en los últimos años una clara recuperación que alcanzó su punto culminante en octubre cuando por primera vez en 16 años el número de parados estuvo por debajo de la marca simbólica de los 3 millones.

Tras un índice de desempleo del 7,8% en este año, los sabios esperan un ligero ascenso al 7,9% en el año próximo.

El índice de inflación, tras un 2,8% en este año, bajará al 2,1% el año próximo, según las previsiones de los sabios.

El pronóstico sobre el déficit fiscal -del 0,1 % del PIB para este año y del 0,2 para el próximo es problemático, según señalan los propios sabios en el informe, porque todavía no se han calculado las repercusiones del paquete de medidas para estabilizar el sector bancario.

Los sabios esperan que la baja en la tasa de inflación y la situación estable del mercado laboral contribuya a una recuperación del consumo interno, que de algunos impulsos a la economía.

Para reforzar esto, los sabios recomiendan, además de las inversiones estatales, que el Banco Central Europeo (BCE) aproveche el margen que tiene para bajar intereses.

En cuanto a la crisis financiera, los sabios señalan que, después de haber logrado evitar un colapso total, ahora el reto es impulsar una reestructuración del sector bancario.

Los sabios consideran que el fondo de ayuda del gobierno debe concentrarse en apoyar a los bancos con buenas perspectivas en lugar de tratar de mantener con vida al mayor número de instituciones financieras.