Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

¿Música para sus oídos? Ahora también es música para su corazón

Reuters ·12/11/2008 - 13:01h

Por Maggie Fox

Las canciones que elevan nuestros corazones pueden también fortalecerlos, según indicaron investigadores estadounidenses.

Un equipo de expertos halló que cuando las personas escuchan su música favorita, sus vasos sanguíneos se dilatan casi de la misma forma que lo hacen cuando se toma medicación para lograrlo, o cuando ríen.

"Tenemos un efecto bastante impresionante", dijo el doctor Michael Miller, director de cardiología preventiva del Centro Médico de la University of Maryland, en Baltimore.

"El diámetro de los vasos mejoró", señaló el autor durante una entrevista telefónica. "Los vasos se abrieron bastante. Uno puede observar la apertura de los vasos con otras actividades, como el ejercicio", añadió.

Un efecto similar se observa con fármacos como las estatinas y los inhibidores de la ECA.

Cuando los vasos sanguíneos se dilatan, la sangre fluye más fácilmente y es menos proclive a formar coágulos sanguíneos, los cuales causan ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares (ACV). Los vasos elásticos además resisten el endurecimiento o aterosclerosis.

"No estamos diciendo a la gente que deje las estatinas o que no ejercite, pero sí que sume esto a un programa general de salud cardíaca", expresó Miller, quien presentó sus hallazgos en un encuentro de la Asociación Estadounidense del Corazón, en Nueva Orleans.

El equipo de Miller evaluó a 10 hombres y mujeres saludables, que no fumaban y a los que se les pidió que llevaran su música favorita.

Los voluntarios pasaron media hora escuchando esa música y otra media hora oyendo melodías que dijeron que los hacían sentir ansiosos, mientras los investigadores realizaban pruebas de ultrasonido diseñadas para mostrar el funcionamiento de los vasos sanguíneos.

Comparado con sus mediciones normales de base, el diámetro de los vasos sanguíneos aumentaba un 26 por ciento en promedio cuando los voluntarios escuchaban su música favorita. Oír canciones que nos les gustaban disminuía un 6 por ciento el grosor de los vasos, dijo Miller.

El autor indicó que llegó a esta idea después de descubrir previamente que la risa hacía que la sangre fluya mejor.

"Me pregunté qué otras cosas nos hacen sentir realmente bien, más allá de las calorías que provienen del chocolate, por supuesto. Se me ocurrió la música (...) Realmente me hace sentir bien", explicó Miller.

La mayoría de los voluntarios optaron por la música country, pero Miller dijo que el estilo no es tan importante como el placer que siente cada persona al escuchar sus canciones favoritas.