Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

Bueno, un gol que no evita un nuevo sonrojo

 

 

PEPE GARCÍA-CARPINTERO ·12/11/2008 - 08:00h

PEPE GARCÍA-CARPINTERO -

Alberto Bueno llevaba tiempo mirando al vestuario del primer equipo. Siempre se lo encontraba con el candado echado. Siempre tenía que escuchar la voz de un entrenador que continuamente despreciaba a la cantera. El punta veía como compañeros de quinta como Mata, Granero, Nieto volaban de La Fábrica para buscarse las lentejas de la gloria en Primera. Por eso, cuando Manolo Ruiz le señalaba para que acudiese al banquillo, Bueno no paraba de repetir desde la banda: "Es a mí". El chaval no se lo creía. Bueno salió y en apenas dos minutos puso al Bernabéu de su lado. El canterano puso en la escuadra un golazo fuera del área que sirvió para justificar su promesa de no salir de Valdebebas aún sabiendo que su carrera peligraba.

Sin embargo, el debut de Bueno apareció en otra de esas noches en las que la Copa trastoca la imagen del Madrid. Porque si en 2000, el Toledo eliminó a los blancos iniciando una crisis, ayer el Real Unión confirmó la falta de solvencia del Madrid en una competición que no gana desde 1993. 15 años en los que el Madrid ha vivido muchos sonrojos. Mallorca (2007), Betis (2006), Valladolid (2005), todos ellos en octavos, se aprovecharon de la resaca del 6-0 del Zaragoza, un año antes.

 

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