Martes, 11 de Noviembre de 2008

La utilidad de la CNE se cuestiona desde dentro

Un vocal descalifica la propuesta de subir la luz un 31%

A. M. VÉLEZ ·11/11/2008 - 21:27h

A la Comisión Nacional de la Energía (CNE) le crecen los enanos. Incluso desde dentro del organismo. Uno de sus consejeros, Luis Albentosa, reprocha al regulador energético que su propuesta de subir la luz un 31% en plena crisis, conocida el pasado viernes, “no tiene sentido alguno”, no es “socialmente útil” y “no va a reportar al Gobierno utilidad alguna”.

La CNE “debe trabajar para resolver problemas”, dice Albentosa en un duro voto particular al informe aprobado por la CNE, al que se opuso, y en el que reprocha las “prácticas de corta y pega” del organismo. Éste dice que ha cumplido la ley de forma “estricta” con su propuesta, que estima cuánto debería subir la luz para evitar el déficit de tarifa (desfase entre el coste de generación y lo que paga el usuario).

El incremento propuesto fue descalificado de forma inmediata por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, cuya relación con el organismo que preside María Teresa Costa no es precisamente buena.

Sin sentido

Albentosa, próximo al PSOE, ex director general de Política Económica entre 1990 y 1996 y habitual disidente de las decisiones de la CNE, argumenta que, cuando la diferencia entre las tarifas eléctricas vigentes y los costes reales de general la electricidad es tan grande, “no tiene sentido alguno plantearse la implantación, en enero de 2009”, de la llamada tarifa aditiva.

“Será difícil encontrar a alguien que proponga un crecimiento de los precios de la electricidad suficientemente elevado para que súbitamente y de una sola vez dejen de registrarse adicionales déficits tarifarios”, dice.
Este desfase ronda los 15.000 millones de euros (si se cuenta lo acumulado desde 2002). Las eléctricas se lo apuntan como ingresos y el usuario lo paga (con intereses) en la tarifa de los años siguientes. El Gobierno negocia con el sector una solución al agujero, que quiere repartir entre el Estado, las empresas y los consumidores.

Albentosa cree “imprescindible” que el precio de la energía se liberalice. Pero “lo responsable” es fijar una fecha para que las tarifas reflejen los costes (“dentro de tres o cuatro años”, propone).

Su crítica al regulador también afecta a la sugerencia de la CNE de reformar el mercado eléctrico para reducir la retribución que reciben las tecnologías hidráulica y nuclear, en virtud del sistema de fijación de precios vigente. Con cierta ironía, dice que la CNE “podría estar considerando, posiblemente sin quererlo, la posibilidad de incorporar a sus funciones la mejora de la distribución de la renta”.

“Cuando los productos son homogéneos (y no hay producto más homogéneo que la energía eléctrica), el precio sólo puede ser uno, aunque los costes de las distintas técnicas de producción (...) sean diferentes”. “Por este camino, a lo peor se resucita a la Junta Superior de Precios”, ironiza.  

Albentosa reproduce párrafos del voto particular que emitió al dictamen acerca de la opa de Gas Natural sobre Unión Fenosa, cuya publicación vetó el consejo de administración de la CNE sin “un atisbo de transparencia”, critica.

El PP pide limitar el beneficio de las eléctricas

El senador del PP José Valín propuso ayer al Gobierno que, para solucionar el déficit tarifario, audite las cuentas del sector y reduzca las expectativas de beneficio de las empresas, elimine algunas partidas pagadas mediante las tarifas y modifique el modelo energético. “Podrían auditar las cuentas del sector eléctrico y reducir las expectativas de beneficio”, dijo Valín en un debate con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, durante la sesión de control al Gobierno de la Cámara Alta. El titular de Industria insistió en que el déficit tarifario lo creó el PP y lo traspasó a los gobiernos posteriores del PSOE, un argumento que Valín consideró “vacío”, informa Efe.