Martes, 11 de Noviembre de 2008

La situación en el Congo es un agujero negro humanitario

Las acciones humanitarias se han tenido que suspender en algunas zonas del país debido a la intensificación de los combates. Enfermedades endémicas como el cólera o el sarampión se están recrudeciendo

PÚBLICO.ES/EFE ·11/11/2008 - 18:03h

ROBERTO SCHMIDT/AFP - Una niña que vive en uno de los refugios improvisados que se han establecido al lado de una base de Pacificación de la ONU en Kivu Norte.

Las agencias de Naciones Unidas que están intentando ayudar a la población civil que huye de los combates en la República Democrática del Congo (RDC) han definido la situación en el terreno como un agujero negro humanitario.

"La situación es muy preocupante, la ayuda es cada vez más necesaria, y en cambio, en algunas zonas, se han tenido que suspender las acciones por culpa de la intensificación en los combates, como en Rutshuru o el Sur de Lubero, lo que ocurre es un auténtico agujero negro humanitario", ha afirmado Elisabeth Byrs, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

"Lo que ocurre es un auténtico agujero negro humanitario"

La suspensión de las actividades humanitarias impide que se distribuya a los desplazados internos comida, agua y material para refugiarse.De hecho, la región de Rutshuru-Kiwanja está sin asistencia humanitaria desde el 29 de octubre, a excepción del trabajo que realiza Médicos Sin Fronteras en el hospital de Rutshuru.

En el resto de la región de Kibu del Norte -donde desde hace semanas se enfrenta el ejército con las fuerzas rebeldes tutsis- "la situación se mantiene un poco más calma, algo que hace temer un recrudecimiento de los combates", ha agregado Byrs.

Sin acceso en algunas zonas del país

El Programa Mundial de Alimentos (PAM) se ha mostrado "absolutamente preocupado" por la falta de acceso a diversas zonas del país, y recuerda que para hacer frente a la catástrofe humana en los próximos cinco meses, son necesarios 61 millones de dólares.

La Alta Comisaria de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha definido la situación como "volátil". Está especialmente preocupada por la suerte de 65.000 desplazados internos que viven en los dos campos de Kibati, dado la cercanía de los combatientes.

Se calcula que hay más de un millón de desplazados internos en el nordeste del país

También ha denunciado los constantes desplazamientos de personas en los alrededores de Rutshuru y Kanyabayonga, "donde el acceso es imposibles por la continua inseguridad", ha dicho el portavoz de la institución, Ron Redmond. Se calcula que hay más de un millón de desplazados internos en el nordeste del país.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayor preocupación es que se propaguen los casos de cólera, que ya comienzan a hacer estragos entre los hacinados de los campos de refugiados, dado que no tienen acceso a agua potable. Así mismo, Unicef ha emprendido una campaña de vacunación de menores contra el sarampión.

Por otra parte, Unicef ha especificado que por el momento no se han detectado nuevos movimientos de reclutamiento infantil, tras las denuncias de la semana pasada.

Abusos del ejército congoleño

La Misión de la ONU en el Congo (MONUC) ha denunciado que los soldados de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) son responsables de saqueos y agresiones contra la población civil de Kanyabayonga, localidad de la provincia oriental de Kivu Norte.

Según Jean Paul Dietrich, el portavoz militar de la MONUC, los abusos cometidos por las tropas congoleñas, que robaron también automóviles y saquearon almacenes en Kanyabayonga, se han extendido ahora a Kaïna y Kirimba, otras dos localidades de la región, ubicadas en el territorio de Lubero, a 170 kilómetros de Goma.

El portavoz de la MONUC ha añadido que los ataques contra los civiles de Kanyabayonga se produjeron a raíz de una orden de repliegue de las FARDC hacia Nyanzala y Kikuku, que constituyen un nuevo frente a 40 kilómetros al sur de sus antiguas posiciones.

Human Rights Watch y otras organizaciones humanitarias han solicitado que la MONUC, que con cerca de 17.000 efectivos en la RDC es el mayor contingente militar internacional nunca antes desplegado por la ONU, incremente el número de soldados en este país.

 


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