Martes, 11 de Noviembre de 2008

Piden 15 años de cárcel por hacer ruido

El fiscal pide 15 años de cárcel para el dueño de un bar de Barcelona acusado de convertir el local de forma fraudulenta en un "afterhour" que sobrepasó los límites de ruido permitido

PÚBLICO.ES/EFE ·11/11/2008 - 17:01h

En la Audiencia de Barcelona se ha celebrado hoy un juicio contra el responsable de un local para el que el fiscal pide 15 años por sobrepasar el límite de ruido. Gabriel A.F., dueño del bar, ha negado la acusación de la fiscalía y se ha limitado a asegurar que el equipo de música siempre contó con un limitador del sonido. 

En cambio, los vecinos han descrito como "insoportable" y "desagradable" el ruido procedente del local, el "242", que les impedía dormir, tanto a los adultos como a los hijos, por lo que en algunos casos tuvieron que recurrir a tratamiento médico para conciliar el sueño y superar situaciones de estrés y depresión.

El bar que se convirtió en "afterhour" 

Los hechos ocurrieron entre diciembre de 2006, cuando el acusado adquirió el local, y junio de 2007, cuando el Ayuntamiento precintó el establecimiento. Posteriormente, tras llevar a cabo las reformas necesarias, ha reabierto y apenas provoca molestias a los vecinos, según han constatado hoy los afectados.

Según el Fiscal de Medio Ambiente, José Joaquín Pérez de Gregorio, tras adquirir el local, que tenía licencia para abrir como bar, el acusado le dio un uso fraudulento y lo empleó 'de facto' como un 'afterhour', ya que abría de las cinco de la madrugada hasta las once de la mañana y de las nueve de la noche a las tres de la madrugada. Además, según la acusación, entre diciembre y mayo acumuló 32 denuncias debido a la "contaminación acústica", que impedía dormir a los vecinos de los inmuebles contiguos.

Las paredes de las habitaciones "vibraban" con el sonido 

Los afectados han testificado hoy que del local salía un ruido "insoportable" y que las paredes de sus habitaciones "vibraban" con el sonido. "Era imposible dormir", han remarcado varios de ellos.

Una perito especialista en los riesgos del ruido nocturno sobre la salud ha advertido, durante su declaración, que cuando en las casas particulares se llega a un nivel de sonido superior a los 30 decibelios se produce una situación de "grave riesgo físico y psíquico", ya que puede provocar una subida de tensión arterial, estrés, depresión e insomnio.

Según los agentes de la Guardia Urbana, que actuaron a raíz de las denuncias de los vecinos, el local superaba con creces el nivel de ruido permitido, ya que varias mediciones efectuadas en los domicilios afectados dieron valores de hasta 46 decibelios.

Además, cuando inspeccionaron el bar descubrieron que 'de facto' actuaba como una discoteca 'afterhour', ya que además de vulnerar los horarios permitidos tenía una gran sala de baile y apenas tenía los elementos típicos de un bar, más allá de la barra.

Un año por cada lesión provocada y otros seis por atentar contra la salud pública 

Por todo ello, el fiscal ha pedido una condena de quince años de cárcel para el acusado. En concreto, seis años de prisión por un delito contra la salud pública y el medio ambiente, así como otros nueve años, a razón de un año por cada uno de los nueve delitos de lesiones que sufrieron los nueve afectados.

El responsable del local ha negado que transformara su local en un "after" y que rebasara el ruido permitido, ya que siempre dispuso, según su versión, de un regulador de sonido. Sin embargo, uno de los técnicos que en su día contrató para ajustar el regulador -y que ha testificado a propuesta de la defensa-, ha admitido que hasta marzo de 2008 el regulador no tenía límite de sonido y que en marzo lo ajustó hasta los 85 decibelios, cuando el límite fijado para un bar era de 70.

 

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