Martes, 11 de Noviembre de 2008

Sangre de cordón umbilical ayudaría a crear válvulas cardíacas

Reuters ·11/11/2008 - 13:27h

Por Michael Kahn

Un grupo de científicos alemanes indicó que los médicos algún día podrían usar las células madre tomadas de la sangre de cordón umbilical para desarrollar nuevas válvulas cardíacas que permitirían tratar a los niños que nacen con defectos en el corazón.

Estas válvulas podrían crecer a medida que los niños se desarrollan, lo que evitaría la necesidad de repetir operaciones para suplantar válvulas artificiales o creadas con tejido animal o de donante humano, señaló Ralf Sodian, del Hospital Universitario de Múnich, quien dirigió el estudio.

"El problema es que si hay que operar a un niño se requiere una válvula cardíaca relativamente pequeña y el chico (luego) crece más que ella, lo que implica que se lo tiene que intervenir muchas veces", dijo Sodian en una entrevista telefónica.

"La idea básica es implantar algo viviente, funcional, surgido de las propias células, que se integre en el tejido circundante con la posibilidad de crecer", indicó el experto.

Las células madre son el material maestro del organismo y se presentan en varios tipos. Las que provienen de la médula o del cordón umbilical son en parte modificables y pueden ser utilizadas para reparar los sistemas inmunes de los pacientes que se someten, por ejemplo, a tratamiento contra el cáncer.

La manipulación de tejido para desarrollar válvulas cardíacas aún está dando sus primeros pasos. Distintos equipos de investigación están tratando de ver si es posible emplear células madre, parte de la médula o líquido amniótico para ello.

Cuando los bebés tienen defectos en las válvulas cardíacas, éstos no pueden repararse quirúrgicamente y se depende del reemplazo por tejido animal, de la donación de órganos humanos o del uso de materiales artificiales.

En lo que se considera un estudio conceptual, Sodian y sus colegas mostraron que era posible recolectar sangre de cordón umbilical durante el parto, extraer células madre y luego crear válvulas cardíacas que estarían lista cuando el niño las requiera.

"Demostramos que es posible hacer esto con células humanas", manifestó Sodian, cuya investigación fue presentada en un encuentro de la Asociación Estadounidense del Corazón en Nueva Orleans.

Para hacer esto, los expertos primero extrajeron y luego congelaron el cordón umbilical, para preservar las células. Después de 12 semanas, colocaron las células en ocho recipientes biodegradables para crear las válvulas y las dejaron desarrollarse en el laboratorio.

Los análisis que emplearon microscopios electrónicos mostraron que las células habían crecido en los contenedores y habían formado una capa. Exámenes posteriores indicaron que esas células eran de tejido cardíaco.

Si bien la técnica se muestra prometedora, Sodian advirtió que los investigadores deben sortear varios obstáculos antes de poder pensar en poder probarla en seres humanos.

"La ingeniería de tejidos brinda la perspectiva de un sustituto de válvula cardíaca ideal, que dure toda la vida del paciente y tenga el potencial de crecer con el receptor y de cambiar de forma como es necesario", añadió el autor en un comunicado.