Martes, 11 de Noviembre de 2008

Derecho a morir dignamente con solo 13 años

Una niña inglesa consigue paralizar el proceso legal que el hospital en el que estaba ingresada había iniciado para forzarla a un trasplante de corazón al que ella no se quería someter

AGENCIAS ·11/11/2008 - 11:26h

Una adolescente británica de 13 años no tendrá que someterse a un trasplante de corazón, al que querían obligarle las autoridades sanitarias a causa del grave problema cardiaco que padece. Según reveló hoy la familia de Hannah Jones, las autoridades de protección infantil del condado de Herefordhsire (sureste de Inglaterra) han decidido abandonar el proceso legal que se disponían a iniciar ante la Justicia y con el que querían forzar a la adolescente a someterse a la delicada intervención.

La decisión de las citadas autoridades fue tomada después de que Hannah y su familia manifestasen el sufrimiento por el que ésta ha pasado tras las numerosas terapias recibidas para tratar una lesión cardíaca que impide que su corazón funcione normalmente.

Los especialistas le habían advertido de que la única solución era un trasplante

 Según los medios británicos, la lesión fue resultado de un tratamiento al que Hannah fue sometida después de que se le diagnosicara una rara forma de leucemia a los 5 años de edad.

"Sólo me quiero ir a casa"

En unas declaraciones al diario Daily Mirror, Hannah dice que los médicos le explicaron el problema, pero ella no quería pasar por más tratamientos. "Ya he tenido bastante con tantos hospitales y quería ir a casa".

Los especialistas le habían advertido de que la única solución a largo plazo era pasar por un trasplante, pero que, aún así, corría riesgo de morir durante la intervención quirúrgica.

Su padre, Andrew, de 43 años, dijo que el pasado viernes recibió una llamada telefónica de las autoridades infantiles de Herefordshire para advertirle de que podían retirarle la custodia de Hannah para obligar a la niña a someterse a la operación. Pero el padre les convenció de que era importante que hablaran con Hannah antes de tomar una decisión ante la Justicia británica. "Hannah debe haber hecho un buen trabajo para convencerles porque, tras consultar con los abogados, dijeron el lunes que no adoptarían ninguna medida legal", señaló Andrew Jones.

"Mi mujer y yo acordamos que apoyaríamos a nuestra hija en lo que quisiera hacer. Hannah sabe que puede cambiar de opinión en cualquier momento", agregó el padre.