Martes, 11 de Noviembre de 2008

«Siempre vuelvo a África llorando»

 

 

CARLOS FUENTES ·11/11/2008 - 08:00h

CARLOS FUENTES - Femi Kuti habló alto y claro en Las Palmas.

Femi Kuti no se calla. Acaba de publicar, tras siete años de parón, el disco Day by day para volver a levantar la voz contra las injusticias que padece África. El primogénito de Fela Anikulapo Kuti, heredero legítimo del afrobeat, clausuró el domingo el festival WOMAD Las Palmas. Antes habló sobre música, política y, sorpresa, se sumó a la ola de optimismo por la elección de Barack Obama.

Olufela Olufemi Anikulapo Kuti (Londres, 1962) inició carrera propia a final de los años 80. En la década siguiente se erigió como referencia del afrobeat, poderosa ensalada de ritmos yoruba, funk y highlife, con discos como Shoki shoki y Fight to win. Su discurso, cáustico y contestatario (su padre murió por sarcoma de Kaposi y él advierte sobre la plaga del sida), no ha mermado pese a la paternidad reciente y a ser responsable de otros cuatro niños adoptados. "No he cambiado mi forma de pensar, soy diez años más viejo y tengo más experiencia, pero mis ideas no han cambiado".

Y arranca: "He aprendido a ver la política con un prisma más amplio, sobre todo en África, donde la corrupción es la peor enfermedad. Se me ha ido el enfado, ese coraje por el mundo que veía en los años 90, y ahora soy más analítico con la política, no tan agresivo, pero sigo creyendo que EEUU y Europa sólo se interesan por África cuando pueden sacar algo a cambio".

Carreteras y diamantes

Sin ambages, atribuye a Occidente buena parte de las desgracias de África. "Se perdieron muchas oportunidades por la influencia de países colonizadores durante tanto tiempo. Cuando vengo a actuar a Europa y regreso a mi país siempre vuelvo llorando. ¿Por qué sigue África así? Abundan oro, diamantes, coltán pero no hay carreteras, colegios ni hospitales. En África reina la corrupción que alimentan americanos y europeos", reprocha.

En Day by day, Femi Kuti denuncia por farisea la democracia en el mundo desarrollado ("la democracia nos vuelve locos", canta en Demo crazy), pero admite que él también espera mucho de Obama. "Es bueno y sorprendente. Desde los años 60 el cambio no era posible. Que al principio de un siglo haya un cambio tan grande en EEUU es positivo para el mundo. Espero que sea un símbolo del tiempo que viene".