Lunes, 10 de Noviembre de 2008

El acusado de matar a un cura con un radiador dice que se "ofuscó" cuando le pidió una felación

El fiscal cree que el acusado se ensañó con la víctima al propinarle más de 6 golpes en la cabeza. Piden para él 20 años de prisión

AGENCIAS ·10/11/2008 - 16:49h

El ciudadano rumano T.V, acusado de matar en julio de 2007 al párroco de Villafranca de Córdoba, al que golpeó en la cabeza con un radiador, ha afirmado hoy durante la primera sesión del juicio que lo hizo porque se "ofuscó" cuando la víctima le pidió que le hiciera una felación.

El acusado ha señalado que trabajaba de albañil para la víctima y que cobraba alrededor de 1.500 euros mensuales, si bien en dicho sueldo se incluían "practicas sexuales" que consistían en dejarse hacer una felación, algo a lo que no se oponía porque, aunque no se ha declarado homosexual, lo hacía "por dinero".

Trabajaba de albañil para el cura por 1.500 euros,  si bien en dicho sueldo se incluían "practicas sexuales"

T.V. ha afirmado que "en ocasiones" pernoctaba en la casa del fallecido y dormía "en una habitación o en el sofá", además de que tenía en su poder una llave del domicilio que el párroco le había facilitado.

Asimismo, el acusado ha subrayado que "habitualmente" utilizaba alguno de los tres coches propiedad de la víctima con el que en una ocasión tuvo un accidente por "ir borracho", ante lo cual el párroco "no se enfadó" sino que "compró uno nuevo".

El 15 de julio de 2007, V.T, tras pasar la tarde en la piscina de la localidad, donde había estado bebiendo "dos o tres copas" regresó al domicilio del cura, quién le pidió que no saliera por la noche y que no fuera a un club de alterne.

"En calzoncillos y muy excitado" 

Según ha declarado, se quedó finalmente en la vivienda viendo la televisión cuando el cura le llamó para que fuese a su habitación, donde lo encontró "en calzoncillos y muy excitado" y le pidió que le hiciese una felación.

El acusado ha relatado que se negó y que entonces el párroco le agarró del cuello y le exigió la práctica sexual y, como mantenía su negativa, el sacerdote intentó agredirle con un radiador. En la pelea consiguió arrebatarle el radiador, con el que golpeó al sacerdote varias veces en la cabeza hasta dejarlo inconsciente, tras lo cual se asustó y se marchó de la casa en un coche Toyota que el párroco había utilizado durante el día.

T.V. huyó hacia Madrid "asustado" y llegó hasta la estación de autobuses de la capital madrileña para regresar a Córdoba y entregarse una vez que habían pasado los efectos del alcohol y pensó en lo que había hecho.

Por su parte, el fiscal, que considera que el acusado se ensañó con la víctima al propinarle más de 6 golpes en la cabeza, ha destacado la "diferencia física y de edad" entre ambos. El Ministerio Público ha incidido en que el acusado "se aprovechó" de la "confianza y el buen hacer" de la víctima al acogerle en su domicilio y facilitarle un trabajo de albañil.

A falta de las pruebas periciales y testificales, tanto el fiscal como la acusación particular han solicitado 20 años de prisión al considerar que se trata de un delito de asesinato sin atenuantes.

Sin embargo, el abogado defensor ha manifestado que en último caso se trata de un homicidio imprudente o un delito de lesiones, si bien ha pedido la absolución para el acusado por considerar que actuó en legítima defensa y ha recordado que concurren los atenuantes de embriaguez y arrepentimiento.