Lunes, 10 de Noviembre de 2008

Zapatero llevará al G-20 el modelo español de banca

Las entidades piden más control en el sistema financiero internacional y se quejan de la distorsión de los rescates

V. Z./ A. P. V. ·10/11/2008 - 22:18h

El presidente del gobierno, charlando con Emilio Botín. ANGEL NAVARRETE

La banca española quiere más control en el sistema financiero internacional. Dicho de otro modo, que las entidades extranjeras sean medidas con el mismo rasero, en cuanto a niveles de solvencia, que en España. Precisamente, la situación de la banca española es un ejemplo de solvencia en el sistema financiero internacional, según destacó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la reunión que mantuvo este lunes en el Palacio de la Moncloa con los responsables de los principales bancos y cajas españoles, para preparar la cumbre del G-20 del próximo sábado, en Washington.

En Moncloa estuvieron los presidentes Emilio Botín, de Banco Santander; Francisco González, de BBVA; Isidro Fainé, de La Caixa, y Miguel Blesa, de Caja Madrid. Los representantes del sector financiero aprovecharon el encuentro para expresar a Zapatero sus quejas por la situación generada con las medidas de rescate adoptadas en Europa, que están provocando “enormes distorsiones”.

Diferente calificación

Bancos y cajas reclaman algún mecanismo que permita diferenciar la calificación de las entidades que no han necesitado las ayudas de las de aquellos bancos a los que sus gobiernos han inyectado directamente capital. Entienden que, en estos casos, no debe medirse igual la solvencia de las entidades y, además, deberían pagar algún tipo de peaje.

Zapatero explicó a los responsables de las entidades bancarias la posición que España tiene frente a la crisis financiera y las ideas que planteará en la cumbre de Washington, como hizo horas antes en la Ejecutiva del PSOE.

Entre sus ideas –en línea con las debatidas en la Unión Europea–, destaca que sea un Fondo Monetario Internacional (FMI) renovado el que asuma la responsabilidad de reformar el sistema y ejercer de supervisor global, por entender que el nuevo modelo tendrá así mayor legitimidad que si lo define el G-20, informa G. López Alba. En ese nuevo FMI, los países emergentes deberían tener más peso que hasta ahora.

Zapatero pedirá también que los nuevos controles sean de aplicación general, de modo que no queden al margen los paraísos fiscales, en los que están radicadas un gran porcentaje de las sociedades que gestionan los activos tóxicos. Ésta sería, para muchos, la prueba del nueve del cambio.

Los bancos no han respondido tanto como las autoridades esperaban cuando lanzaron las medidas para respaldar el sistema financiero, según dijo ayer Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo. Juncker declaró que los bancos tienen que hacer más para ayudar a la economía real.

Por su parte, la banca internacional espera pocos resultados prácticos de la cumbre del G-20 y se contentaría con una promesa de coordinación internacional, según la principal asociación del sector –el Instituto de Finanzas Internacionales–.

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