Domingo, 9 de Noviembre de 2008

El G-20 sigue sin propuestas concretas antes de la cumbre de Washington

La reunión anual de este grupo termina con el acuerdo común de que la crisis "requiere una respuesta global" sin una concreción de medidas

AGENCIAS ·09/11/2008 - 19:42h

EFE - Reunión del grupo G-20 en Sao Paulo, Brasil.

Los países del G-20 han concluido hoy su reunión anual con un consenso sobre la necesidad de enfrentar la crisis internacional de manera conjunta, pero sin una propuesta concreta sobre mayor regulación de los mercados financieros y otros asuntos planteados. "Estamos ante una crisis global y por lo tanto se requiere una respuesta global", dijo en una rueda de prensa el secretario de Finanzas del Tesoro del Reino Unido, Stephen Timms.

Según el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, el G-20, formado por las mayores economías del mundo, entre desarrolladas y emergentes, salió de esta reunión de ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales como "fuerte candidato" para ejercer la función de coordinador mundial de las acciones contra la crisis. "Salgo convencido de que el mejor instrumento para enfrentar esta crisis es el G-20", explicó Mantega en la rueda de prensa, a la que también compareció el ministro de Finanzas de Sudáfrica, Trevor Manuel.

El G-20 está formado por los países del G-7 (EE.UU., Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), además de Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica y Turquía, más la Unión Europea (UE) como bloque.

Sobre las propuestas que se esperaban para la cumbre de gobernantes del G-20 que se celebrará el próximo sábado en Washington, Mantega dijo que "es difícil entrar en detalles". "Vamos a desarrollar a lo largo de la semana una agenda de propuestas para llevar a la reunión de Washington", señaló el ministro brasileño.

Medidas armonizadas

Agregó que esa cita de jefes de Estado o de Gobierno del G-20 tendrá el "poder político" para definir una "propuesta ambiciosa" de cambios en la regulación de los mercados y en la reforma de los organismos multilaterales, pero aclaró que decisiones en ese sentido pueden tardar "uno, dos o tres meses". Por eso, subrayó que "la crisis no puede esperar las reformas" y a manera de ejemplo dijo: "vamos a tener que cambiar la rueda del coche con el coche en movimiento".

Mantega anotó que "hay material suficiente para un avance en las propuestas de regulación" de los mercados y mencionó la "total concordancia" en la necesidad de que cada país adopte "políticas anti-cíclicas (fiscales y monetarias) de acuerdo a sus posibilidades para enfrentar la crisis".

"Las medidas tomadas no deben amenazar el equilibrio monetario y la situación inflacionaria de los países", advirtió, sin embargo, el titular brasileño de Hacienda, quien matizó que con la recesión mundial que puede ocurrir en 2009, "el peligro mayor es de deflación y no de inflación".