Sábado, 8 de Noviembre de 2008

El socialismo francés pierde su ala izquierda

Dos históricos se marchan del PS para crear otro partido 

ANDRÉS PÉREZ ·08/11/2008 - 08:00h

ALAIN JOCARD/AFP - Ségolène Royal deposita su voto en la elección del nuevo líder del PS el jueves.

Era el paso que muchos esperaban desde el referéndum sobre la Constitución Europea de 2005, que partió al socialismo francés en dos. Y ayer, varias figuras dieron ese paso. El senador Jean-Luc Mélenchon y el diputado Marc Dolez, históricos del socialismo francés, anunciaron su ruptura con el PS y la fundación de una nueva fuerza "claramente de izquierda" y "tras los pasos" de Die Linke en Alemania, el partido de Oskar Lafontaine.

Ayer salieron los resultados de la votación de los militantes del PS de cara al Congreso que tendrá lugar dentro de unos días, y el veredicto de las bases socialistas no puede ser más aplastante.

Por un lado, Ségolène Royal y su propuesta de alianza con el centro ganó la batalla, con un 29% de los votos. Le siguen otras dos mociones de corte moderado, que recogieron cada una en torno a un 25%. Se trata, por un lado, de la presentada por el alcalde de París, Bertrand Delanoë, defensor de una línea que se parece como gotas de agua a la de Royal; y por otro, la más clásica presentada por Martine Aubry y Laurent Fabius.

La moción presentada por el conjunto del ala izquierda del PS liderada por Benoît Hamon, con Mélenchon y Dolez incluidos hasta ayer, sólo recogió un 19% de los votos de los militantes.

Alternativa al ultraliberalismo

El resultado puede ser prometedor para el joven Hamon, que ha tenido un ascenso fulgurante en el PS en los últimos meses y está dispuesto a pactar alianzas para seguir progresando.

Pero, para los socialistas ahora escindidos y seguidores de la corriente Die Linke, la conclusión es diferente: "En un momento de crisis mundial y social profunda, en torno a un 80% de los militantes del PS son favorables a una orientación que no pone en entredicho ni la tendencia a aumentar la edad laboral y a retrasar la jubilación, ni el ultraliberal Tratado de Lisboa, ni el capitalismo", dijo Mélenchon.

Dolez y Mélenchon reconocieron que con sólo un 19% de los votos no podrían "influir en una reorientación a la izquierda del PS" durante el próximo congreso. Y optaron por dar el salto: "No participaremos en ningún apaño, en ninguna conjura, en ninguna recombinación, en ningún complot del congreso. Nos ponemos tras los pasos de Oskar Lafontaine", según el senador.

Los dos políticos representan un peso específico de entre un 10% y un 12% de la militancia activa del PS, y ayer anunciaron que una decena de electos regionales y departamentales ya se han sumado a la nueva formación que van a fundar.

Dolez y Mélenchon apuntaron la propuesta de que su futuro partido constituya un "frente de izquierda" con el Partido Comunista Francés (PCF) y el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), para concurrir a las elecciones europeas de 2009.

Mélenchon, el PCF y las personalidades hoy reunidas en la creación del NPA heredero de la trotskista LCR consiguieron, en 2005, arrancar para el no social contra el proyecto de Constitución europea una mayoría de los votos de izquierda. Un no que, efectivamente, ganó el referéndum.

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