Miércoles, 5 de Noviembre de 2008

Un fármaco combatiría la fragilidad en los adultos mayores

Reuters ·05/11/2008 - 16:59h

Un medicamento experimental llamado MK-677, que estimula la producción de la hormona del crecimiento, aumenta la masa muscular en los adultos mayores, lo que combatiría la debilidad física o "fragilidad".

A medida que envejecemos, la disminución de la producción de la hormona del crecimiento sería clave en el aumento de la fragilidad corporal, que es la pérdida debilitante de grasa y tejido muscular.

"La fragilidad es uno de los principales escollos de los adultos mayores y a medida que los investigadores comienzan a comprender sus causas se están preguntando si la deficiencia de la hormona de crecimiento es una de ellas", explicó en Annals of Internal Medicine el equipo dirigido por el doctor Michael O. Thorner, de la University of Virginia.

El MK-677 promete restablecer los niveles de la hormona de crecimiento.

En un estudio "cruzado", 65 adultos sanos de entre 60 y 81 años usaron una dosis diaria de MK-677 o placebo durante un año y luego cambió al otro grupo por otro año.

Al finalizar el primer año, los pacientes que habían recibido el fármaco recuperaron niveles de la hormona de crecimiento similares a los de los adultos más jóvenes, lo que provocó también un aumento de la masa sin grasa.

MK-677 indujo un aumento transitorio del apetito. El peso corporal aumentó unos 2,7 kilogramos (kg) con MK-677 y 0,8 kg con el placebo.

Según el equipo, la terapia con MK-677 inhibe tres factores que favorecen la pérdida de masa muscular, clave para la fragilidad: la disminución de los niveles de hormona del crecimiento, la pérdida de la masa magra y la mala alimentación.

Con todo, el aumento de la masa magra que provocó el MK-677 no se tradujo en un aumento de la fuerza o el funcionamiento individual.

"Nuestro estudio establece el escenario para un ensayo clínico diseñado adecuadamente y lo suficientemente prolongado sobre una población propensa a desarrollar fragilidad", concluyó el equipo.

FUENTE: Annals of Internal Medicine, 4 de noviembre del 2008

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