Miércoles, 5 de Noviembre de 2008

Vacas transgénicas argentinas ayudan a aumentar producción leche

Reuters ·05/11/2008 - 16:34h

Científicos argentinos crearon una tecnología que permite aumentar hasta un 25 por ciento la producción de leche bovina, al inyectarles una hormona del crecimiento generada por vacas transgénicas.

Hasta el momento existía otro producto en el mercado elaborado a partir de una combinación de bacterias para aumentar la producción láctea, pero el nuevo sistema resulta mucho menos costoso.

"Si una vaca normalmente está produciendo 20 litros de leche (por día), cuando se le inyecta esta hormona de crecimiento producida de esta manera, puede estar produciendo 24 litros o 25 litros", dijo Andrés Bercovich, gerente de investigación y desarrollo de la firma Bio Sidus.

Los científicos lograron desarrollar vacas transgénicas que producen grandes cantidades de la hormona de crecimiento en las glándulas mamarias, de donde luego son extraídas para fabricar el producto que se inyectará en vacunos comunes.

"Va a ser un método más económico porque hay toda un infraestructura menor para la producción y los insumos que se utilizan son sólo los que necesita un animal en el tambo. Esto es diferente a lo que se usa en este tipo de industria, donde cada insumo es muy caro", dijo Bercovich.

"El ahorro viene por muchos lugares, por el tema de infraestructura, energía, personal e insumos", agregó en referencia a los costos que involucra producir compuestos por síntesis química en laboratorios.

La compañía Bio Sidus creó la primera vaca obtenida por clonación de células en el 2002, y desde entonces nacieron nuevos animales clonados y transgénicos con el fin de lograr extraer de su leche hormonas de crecimiento humano e insulina.

El objetivo de la firma es exportar el producto a Estados Unidos y Latinoamérica, especialmente México, Brasil y Perú, debido a que en Argentina no está autorizada su venta. Pero no precisó cuando se lanzará al mercado.

"La producción del producto está en una primera etapa en la cual se comprobó que la leche de estos animales ya está produciendo la hormona de crecimiento bovina en buena calidad. De aquí a obtener un producto comercializable va a pasar un tiempo", dijo.

El proyecto, que comenzó a gestarse en el 2000, demandó una inversión de 7 millones de dólares.