Miércoles, 5 de Noviembre de 2008

El último bombardeo de las fuerzas de EEUU en Afganistán se cobra la vida de 40 civiles

Hoy mismo, el presidente afgano Hamid Karzai ha felicitado a Barak Obama y le la recordado la necesidad de evitar bajas entre la población civil en las operaciones militares

EFE ·05/11/2008 - 17:15h

S. SABAWOON/EFE - El presidente afgano, Hamid Karzai, durante la rueda de prensa que ha ofrecido hoy en Kabul.

Al menos 40 civiles pierden la vida en un bombardeo de las tropas estadounidenses en Afganistán. El presidente afgano, Hamid Karzai, reiteró hoy mismo al felicitar al presidente electo norteamericano, Barack Obama, la necesidad de evitar bajas entre la población en las operaciones militares.

Otras 28 personas resultaron heridas en el ataque, según el comunicado de condena de Hamid Karzai, quien confirmó que entre las víctimas había mujeres y niños.

"La lucha contra el terrorismo no se puede llevar a cabo en nuestros pueblos. Nuestro país es una víctima del terrorismo y pedimos el cese de las víctimas civiles", añadió. 

Las víctimas celebraban una boda cuando el municipio fue bombardeado, según explicó el jefe del distrito de Shah Wali Kot, Obaidullah Popal.

En un punto próximo al lugar de la celebración, se desencadenó un enfrentamiento entre un grupo de supuestos talibanes y las tropas de la coalición liderada por EEUU en Afganistán.

Aviones de la coalición bombardearon la zona en la que se encontraban los insurgentes y también el lugar en el que se celebraba la boda, según la fuente.

Un habitante de Wech Baghtu, Haji Lala, había asegurado por su parte que en el pueblo murieron 35 personas, de las que 15 eran niños, 17 mujeres y tres hombres.

"Nuestra demanda al nuevo presidente es que aporte cambios en su estrategia de guerra contra el terror" 

La coalición de EEUU en Afganistán, en un comunicado, dijo haber iniciado una investigación para determinar si se produjeron "bajas no combatientes en la zona", según el portavoz Jeff Bender.

Bender pidió disculpas y ofreció sus condolencias a las familias y el pueblo afgano "en el caso de que gente inocente haya muerto en la operación", de circunstancias aún "confusas", dijo.

El portavoz talibán, Mohammed Yousuf Ahmadi, que cifró las muertes civiles en 35, dijo que los combates comenzaron cuando sus milicias cortaron la carretera entre las provincias de Kandahar y Uruzgán, y que los insurgentes acabaron con la vida de 13 soldados e hirieron a varios más.

Según Ahmadi, sólo un insurgente murió y otros tres resultaron heridos durante los enfrentamientos, que terminaron hoy por la mañana.

El presidente afgano reclama a Obama "paz y vida" para su país 

"Espero que su elección traiga paz y vida a Afganistán. Nuestra demanda al nuevo presidente es que aporte cambios en su estrategia de guerra contra el terror", reclamó Karzai en una rueda de prensa.

Obama, por su parte, ha abogado por aumentar la presencia militar de su país en Afganistán. Del mismo modo se ha expresado el nuevo jefe del Mando Conjunto Central estadounidense, el general David Petraeus, quien hoy precisamente estaba de visita en Afganistán para reunirse con el ministro de Defensa, Abdul Rahim Wardak, y visitar a las tropas de su país.

"Si (EEUU) quiere incrementar sus tropas, debería situarlas en las fronteras, especialmente en (la provincia de) Helmand y otras áreas fronterizas, para evitar las infiltraciones de terroristas y el tráfico de drogas", dijo Karzai.

"No hace falta situar tropas en los pueblos y ciudades afganos, porque los terroristas no están en nuestros pueblos (...). Hace falta destruir sus bases y centros de suministro" en Pakistán, insistió.

Tropas internacionales en Afganistán  

La ACNUR ha cifrado en unos 1.500 los muertos civiles este año en ataques de insurgentes y tropas internacionales.

EEUU comanda en Afganistán una coalición que cumple la misión antiterrorista 'Libertad Duradera' y cuenta con una mayoría de soldados estadounidenses (unos 15.000).

Además, la OTAN tiene desplegados unos 48.000 miembros de la Fuerza de Asistencia para la Seguridad (ISAF), 18.000 de ellos norteamericanos, que tienen mandato de la ONU.