Martes, 4 de Noviembre de 2008

El Gobierno deberá responder por la reina

El Congreso admite a trámite las cuatro preguntas sobre el libro de Urbano planteadas por ICV

JUANMA ROMERO ·04/11/2008 - 22:50h

El diputado de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Joan Herrera, ayer en los pasillos del Congreso. EDU PARRA

No con un micrófono delante, pero al final el Ejecutivo deberá responder sobre la Monarquía. Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) ha conseguido colar en el Congreso cuatro preguntas sobre doña Sofía y sus sorprendentes declaraciones en La Reina muy de cerca (Planeta), de la periodista Pilar Urbano. Ayer, la Mesa de la Cámara baja decidió admitirlas a trámite, por unanimidad de todos los grupos representados (PSOE, PP, CiU y PNV). Así, se las lleva al Gobierno para que las conteste por escrito y para eso, teóricamente, éste dispone de 20 días a partir de su publicación en el Boletín Oficial de las Cortes Generales.

El diputado de ICV, Joan Herrera, había buscado un atajo en la formulación de sus preguntas para que la Mesa no pudiese tumbárselas en su reunión de ayer. Inquiría al Ejecutivo por su punto de vista, y no trasladaba una petición a la Casa del Rey.

Acciones legales

“¿Qué opinión le merecen al Gobierno las recientes declaraciones de la reina en relación con asuntos que han sido objeto de debate en el Congreso como el aborto, la eutanasia o los matrimonios gays?”, plantea primero el portavoz. Luego, le pregunta si “tuvo conocimiento” del libro antes de su publicación y si doña Sofía fue “prudente al manifestar convicciones personales a una periodista”. Por último, Herrera interroga a la Moncloa si piensa “impulsar acciones legales” contra Urbano si, como aseguró la Casa Real el pasado jueves, se han incluido “declaraciones privadas”.

Hasta ahora, el Congreso había frenado todas las iniciativas de los grupos para fiscalizar a la Casa del Rey, sobre todo en lo relativo a sus gastos. Lo impide la Constitución. En 2007, la Mesa rechazó tramitar (con el voto en contra de IU-ICV) cien preguntas y una moción de ERC y otra de un diputado verde del PSOE, Francisco Garrido. Pero este es un caso distinto.