Miércoles, 5 de Noviembre de 2008

La serie que triunfa en el horario revuelto

La telenovela española que La 1 programa en la sobremesa triunfa en audiencia y gana el Premio Ondas

JAVIER SALAS ·05/11/2008 - 08:00h

Público - Amar en tiempos revueltos consigue plasmar la realidad de la época.

Amar en tiempos revueltos bate nuevos récords de audiencia cada semana, y ya se acerca con paso firme a los tres millones de espectadores. Y lo hace en una franja horaria, la de la sobremesa, que tiene por norma devorar sin piedad todo espacio televisivo que se le ponga por delante.

«La serie B puede conectar con el corazón del público»

La pasada semana, recibió un doble premio: el de los prestigiosos Ondas, a la mejor serie, y el del público alcanzando su mejor dato con 2,9 millones de espectadores y un 23,3% de cuota de pantalla. Un éxito indiscutible que se ha construido lentamente, cimentado en la humildad del equipo creador. Sólo hay un precedente de serie diaria, fuera del prime time, que se haga con el Ondas.

"La serie no tiene grandes pretensiones, y el espectador la siente próxima porque se centra en contar historias y crear personajes", cuenta Rodolf Sirera, quien junto a Antonio Onetti y Josep Maria Benet puso las bases para de esta serie, estrenada en septiembre de 2005. Pero su verdadero germen hay que buscarlo en TV3 en 2001, en la serie Temps de silenci. "Era una ficción que contaba la historia de unas familias entre las últimas elecciones de la II República y las primeras de la democracia", recuerda Sirera. Tuvo el acierto de transmitir la evolución de la sociedad catalana a lo largo de esos difíciles años, y la audiencia respaldó masivamente esta inusual apuesta. "Un éxito que sirvió para que en TVE se atrevieran a estrenar Cuéntame", recuerda Sirera.

Amar estaba pensada para una sola temporada de seis meses de duración. Funcionó tan bien que se amplió a una temporada más. "Esa decisión", recuerda Sirera, "nos obligó a inventar una fórmula: cambiar el tronco de la historia y renovarla cada año".

Quiere mostrar la situación «antediluviana» de la mujer de la época

Una maquinaria engrasada

Actualmente, cada tarde a las 16.00 horas, se emite la cuarta temporada. "Ya estamos preparando la quinta para que no nos coja el toro", asegura Sirera, quien coordina la maquinaria perfectamente engrasada del equipo de guionistas de la serie junto a Benet.

Alrededor de una docena de guionistas, "con un sistema de trabajo muy organizado" para escribir con tiempo los cinco capítulos semanales y "especializado" unos el argumento, otros diálogos... crean el universo de personajes de la serie. Personas de carne y hueso que se hacen creíbles gracias a los diálogos, auténtico pilar sobre el que se sustenta el éxito. "Hacemos una serie modesta con pocos medios, y no podemos hacer grandes maravillas", defiende Sirera, "sólo tenemos la palabra y los diálogos sólidos y extensos".

Manuel Bandera, uno de los últimos actores en incorporarse al reparto, lo define de un modo más coloquial: "La relación calidad-precio de la serie es sencillamente fantástica". "Es más emocionante este reconocimiento", dice Sirera, "porque demuestra que los pequeños formatos, la auténtica serie B, puede conectar con el corazón de los espectadores".

La actriz Itziar Miranda ha visto crecer la serie desde dentro, ya que interpreta a Manuelita desde el comienzo, y considera que su capacidad para reflejar la "cotidianidad" que se vivía en aquellos tiempos ha sido uno de sus principales activos.

"Ahora que tanto se habla de la memoria histórica, Amar ha demostrado que había que contarlo: la gente mayor quiere recordar, y los demás saber cómo fue aquella época", insiste. Miranda se servía de su abuela para corroborar que determinadas expresiones se usaban en sus días. Una tarea que también cumplen los guionistas, aunque no pretenden "hacer un documento histórico, sólo ser fieles".

Los creadores pretenden que Amar muestre cómo fueron esos años, "verdaderamente difíciles", fijándose en algunos temas concretos, como la "antediluviana" situación de la mujer a través de los personajes, "positivos y negativos, porque los había de todo tipo en todos lados", asegura Sirera.