Martes, 4 de Noviembre de 2008

Las insolvencias se disparan

El número de procesos concursales de particulares se quintuplica

PÚBLICO.ES ·04/11/2008 - 21:07h

El número de empresas o personas que se declararon insolventes en el tercer trimestre se disparó el 263,8% respecto al mismo trimestre del año anterior y alcanzó los 764, debido al aumento de los concursos de acreedores (antigua suspensión de pagos) en el sector de la construcción, que sumó el 46,3% de las insolvencias empresariales: las constructoras representaron el 25% y las inmobiliarias, el 21,3%.

Según la Estadística de Procedimiento Concursal del Instituto Nacional de Estadística (INE), de esos 764 deudores contabilizados, 667 fueron empresas y autónomos, un 251,1% más, y 97 fueron personas sin actividad empresarial, un 385% más.

Medida de presión

El Registro de Economistas Forenses (REFor) destaca que el número de concursos supera los 750 por primera vez desde que entró en vigor la Ley Concursal –en septiembre de 2004–, y anticipa que a finales de año entre 2.500 y 3.000 empresas y particulares se habrán declarado en quiebra, algo “lógico en tiempos de crisis”.

Del total de deudores concursados, 9 de cada 10 presentaron voluntariamente el concurso de acreedores, un 277,2% más. 36 deudores (el doble que un año antes) tuvieron que recurrir al concurso necesario, es decir, instados por sus acreedores.

Fernando García, del despacho AGM Abogados, señala que “lo normal” son los concursos voluntarios, pero están proliferando cada vez más los concursos necesarios, “como medida de presión para poder cobrar”. Según este experto, las empresas “apuran hasta el último momento”, antes de acudir al juzgado para beneficiarse de un proceso pensado para mantener la actividad de las sociedades. Por eso, “el 90% largo de los concursos son de liquidación de las empresas”. Además, los juzgados están “al borde del colapso”, según García.

A su vez, el presidente del REFor, Raimon Casanellas, indica que desde 2004 más de 100.000 trabajadores se han visto afectados por procedimientos concursales. La mayor parte se ha producido en empresas, ya que la legislación española “no es útil” para la mayoría de las personas físicas, ya que “no admite insolvencias con una sola deuda como la hipotecaria y no paraliza su ejecución”.