Martes, 4 de Noviembre de 2008

Fármaco para artritis no retrasa un tipo que afecta a la columna

Reuters ·04/11/2008 - 17:45h

Por David Douglas

En las personas que padecen un tipo de artritis de columna llamado espondilitis anquilosante, el tratamiento con infliximab (Remicade) y otros "antagonistas del FNT" da buenos resultados en la reducción de los síntomas y el aumento del funcionamiento físico y calidad de vida, pero esos fármacos no inhiben el daño estructural, indicó un nuevo estudio.

La investigación fue realizada por un equipo de médicos en Europa y Estados Unidos.

"Aunque es desalentador, era de esperar" que el infliximab no inhibiera el crecimiento óseo anormal en la columna, como tampoco lo hizo el antagonista del factor de necrosis tumoral (FNT) etanercept (Enbrel), indicó a Reuters Health la doctora Désirée van der Heijde.

El equipo dirigido por Van der Heijde, del Centro Médico de la Universidad de Leiden, en Holanda, analizó las radiografías de 201 pacientes con espondilitis anquilosante tratados con infliximab durante 96 semanas.

Al comparar los datos obtenidos al inicio del estudio y dos años más tarde, el equipo no registró modificaciones en la columna de los participantes, según publicó la revista Arthritis and Rheumatism.

Esto ocurrió también en un grupo control "histórico" con espondilitis anquilosante que no había recibido un antagonista del FNT.

La cantidad de pacientes con por lo menos un punto más en la gravedad de la enfermedad, según un índice estándar, fue virtualmente la misma en la cohorte tratada con antagonistas del FNT y en aquella sin tratar (del 34 y el 35 por ciento, respectivamente).

La espondilitis anquilosante es similar a la artritis, pero la inflamación crónica se limita a la columna y puede producir la fusión de las articulaciones.

Una explicación posible de esa falta de efecto sobre el avance de la enfermedad sería, para los autores, que la formación ósea sea la piedra fundamental de la espondilitis anquilosante en lugar de una acción proinflamatoria del FNT en las enfermedades destructivas, como la artritis reumatoidea.

"Por otro lado, la prescripción de los antagonistas del FNT sigue siendo muy útil para los pacientes con espondilitis anquilosante, ya que esos fármacos poseen un efecto positivo sobre los signos, los síntomas, la función física y la calidad de vida", concluyó Van der Heijde.

FUENTE: Arthritis and Rheumatism, octubre del 2008