Lunes, 3 de Noviembre de 2008

Combinar glucosamina y condroitina no frena pérdida de cartílago

Reuters ·03/11/2008 - 16:56h

Un suplemento de uso popular, al que se le atribuye la capacidad de mejorar la salud de las articulaciones, no previene la pérdida de cartílago en las personas con artritis de rodilla, indicó un nuevo estudio realizado con fondos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Algunas investigaciones sugirieron que la glucosamina y la condroitina beneficiarían a las personas con osteoartritis, el tipo de artritis más frecuente.

Pero esos estudios analizaron los efectos de cada suplemento por separado, cuando ambos se suelen comercializar juntos, señaló el equipo dirigido por Allen D. Sawitzke, de la University of UTA, en Salt Lake City.

En el nuevo estudio, que es el primero que analiza los efectos de la combinación de esos dos suplementos, el equipo le administró a 572 pacientes con osteoartritis de rodilla una terapia al azar.

Los pacientes recibieron 500 miligramos (mg) de glucosamina tres veces por día; 400 mg de condroitina tres veces por día; glucosamina más condroitina; 200 mg diarios de celecoxib (que en Estados Unidos se comercializa como Celebrex) o placebo.

A los dos años del inicio del estudio, no se registraron diferencias entre los cinco grupos en cuanto a la disminución del ancho del espacio articular.

Pero los pacientes tratados con la combinación de glucosamina y condroitina sufrieron una mayor reducción de ese espacio que los que consumieron cualquiera de esos suplementos individualmente. Eso, para el equipo, sugiere que ambos suplementos interferirían entre sí.

Los pacientes con un deterioro más leve en las articulaciones de las rodillas al inicio del estudio tendieron a perder menos espacio articular tras recibir tratamiento que las personas del grupo tratado con placebo, aunque la diferencia no fue estadísticamente significativa.

El equipo concluyó que ese grupo de pacientes "sería una población con una respuesta terapéutica potencialmente mayor", aunque aún se necesitan estudios sobre poblaciones más grandes y durante períodos más prolongados, como así también mejores métodos de medición del deterioro articular, para dar una respuesta más clara sobre la efectividad de los tratamientos.

El equipo destacó también que el método utilizado para conocer esa pérdida (con rayos X para medir el ancho del espacio en la articulación de la rodilla) reveló un deterioro mucho más lento que el observado en estudios previos, por lo que se necesitaría un nuevo método para medir la cantidad de cartílago perdido.

FUENTE: Arthritis & Rheumatism, octubre del 2008