Lunes, 3 de Noviembre de 2008

Valeria Mazza, acusada de evadir impuestos

La ex modelo y su marido, Alejandro Gravier, habrían estafado al fisco un total de más de un millón y medio de euros entre 2002 y 2005

OTR/PRESS ·03/11/2008 - 20:37h

La ex modelo Valeria Mazza y su marido, Alejandro Gravier, fueron denunciados por el fisco argentino por presunta "asociación ilícita" con fines de "evasión" impositiva, según confirmaron hoy fuentes judiciales. Al parecer, el expediente, que tramita en el Juzgado Nacional en lo Penal Tributario 3, aborda las supuestas maniobras del matrimonio que le habrían hecho perder al fisco más de un millón y medio de euros entre 2002 y 2005.

El caso fue destapado hoy por el periódico argentino Crítica, quien detalló que el matrimonio habría montado una compleja ingeniería contable para contabilizar como "gastos comerciales" sus viajes por el mundo, sus coches de alta gama y otros gastos, que "dedujeron de impuestos". Así, según al información del diario, recogida por otr/press, el fisco acusó a Mazza y a su marido, Alejandro Gravier de haber contratado a media docena de monotributistas para que les facturen a sus empresas hasta 17 mil euros anuales por servicios que nunca se prestaban.

La denuncia penal, además de al matrimonio, incluye a María Cristina Cirio de Gravier suegra de la ex modelo y a las empresas 'Vamagra S.A.', 'Lo Soñado S.A'. y 'AG Producciones', las tres con domicilio en la calle porteña Piedras 172, cuarto piso y en dos de ellas figura Valeria Raquel Mazza como directiva. Eso le permitiría al magistrado "probar la existencia de una asociación ilícita, constituida con el único fin de defraudar al fisco", señala la denuncia. El organismo también acusa a la modelo de haber ocultado parte de sus ingresos en el exterior, especialmente en Italia, y de haber computado "en exceso" algunas retenciones efectuadas en los países donde trabajó.

Críticas de Roberto Piazza

La modelo y su esposo alegaron que los gastos comerciales deducidos de su carga tributaria son necesarios para mantener el negocio de la "imagen" de Mazza, conocida por ser una de las integrantes del grupo de modelos más cotizados de los 90 que formaba junto a otras maniquíes como Naomi Campbell o Claudia Schiffer.

No ha sido el único escándalo de Mazza en los últimos días, ya que hace poco fue cuestionada por el diseñador Roberto Piazza, quien criticó que la modelo fuera distinguida en su país por su "excelencia solidaria" en los premios a la Responsabilidad Social Comunicativa. Piazza aseguró que la modelo no merecía el premio por ser "discriminadora" de la comunidad homosexual.

Dijo estar "harto de que a una señora discriminadora como la señora Valeria Mazza la premien por ser solidaria". Con estas palabras se refería a las declaraciones que realizó al argentina hace unos años y en las que aseguraba que "la adopción entre parejas de un mismo sexo es una locura" y algo "aberrante", ya que los niños deben tener "un referente paterno y uno materno".