Lunes, 3 de Noviembre de 2008

Reunión en Ginebra sobre las bombas de racimo

EEUU, Rusia, China e Israel se oponen a frenar su producción. Cerca de la mitad de los 76 países que las fabrican firmarán un Tratado

AGENCIAS ·03/11/2008 - 14:25h

A un mes de que se ratifique en Oslo el nuevo Tratado que prohíbe las bombas de racimo, y que fue firmado por más de cien países este año en Dublín, la Coalición internacional contra esas armas advirtió hoy en contra del proceso paralelo de Ginebra que algunos países impulsan. "Sólo la prohibición total de la fabricación, el empleo, el almacenamiento o el comercio de las bombas racimo es válida", destacaron hoy activistas de esta Coalición internacional que agrupa a unas 200 ONGs de 50 países.

EUU, Rusia, China, India o Israel se niegan a cualquier compromiso que prohíba esas armas

La advertencia coincide con el inicio hoy, en Ginebra, de una nueva ronda de negociaciones para tratar de acordar un protocolo que regule el empleo de las bombas de racimo y sus efectos humanitaios, un proceso paralelo que la Coalición denuncia.

"El proyecto de texto revisado que están estudiando es prácticaente un reflejo de la postura de EEUU, que se niega a la prohibición de esta armas y autoriza un periodo de transición para dejar de usarlas y fabricarlas de hasta 20 años", señaló Steve Goose, copresdente de la Coalición y miembro de Human Rights Watch.

Manifestación

Para denunciar este proceso paralelo de Ginebra, en el que países como EEUU, Rusia, China, India o Israel se niegan a cualquier compromiso que prohíba esas armas mortíferas, las ONGs, encabezadas por Handicap International, han lanzado una campaña a las puertas del Palacio de la ONU.

De esta forma, la silla gigante con una pata rota que simboliza a los mutilados por las minas y otras armas y que es la seña de identidad de la sede, fue cubierta hoy con un envoltorio blanco que la ocultará durante dos semanas. "No se puede esconder el problema, porque el problema y sus víctimas son extremadamente reales. Quienes negocian el protocolo (sobre los efectos humanitarios de las bombas racimo) lo están envolviendo, pero no resolviendo", dijo Paul Vermeulen, de Handicap International.

Para John Rodstad, coordinador del Autobús de la prohibición, que está recorriendo numerosos países para denunciar estas armas, "no necesitamos para nada una semiprohibición. Necesitamos un No, así de simple".

Según Thomas Nash, coordinador de la Coalición contra las Bombas de Racimo, cuando la nueva Convención sea ratificada en Oslo el 3 de diciembre, "cerca de la mitad de los 76 países que almacenan esas armas firmarán para dejar de hacerlo, y también se reducirán a la mitad los países productores".

Cerca de la mitad de los 76 países que almacenan esas armas firmarán para dejar de hacerlo

Rusia y Georgia, los últimos en usarlas

En cuanto a los Estados que las han empleado, quince en total, lo han hecho en los territorios de unos 30 países. Los últimos, Rusia y Georgia en el reciente conflicto de agosto por la región de Osetia del Norte.

Sobre el número de víctimas causados por estas armas, Nash dijo que pueden contarse por "centenares de miles", y que las personas mueren o son heridas por ellas tanto durante un ataque como después por las municiones que quedan sin explotar. La Coalición calcula en "miles de millones" el número de submunciones que contienen las armas de racimo.

"Hasta ahora, 32 países están afectados en sus territorios por estas armas -entre ellos Vietnam, Laos o Líbano- y lo que queremos es actuar antes de que se amplíe a más lugares, como ocurrió con las minas". Y al igual que con las minas, creen que con el nuevo tratado, incluso los países no firmantes sentirán el "estigma" y limitarán su utilización.