Lunes, 3 de Noviembre de 2008

El acusado de insultar a varias víctimas de ETA se justifica en que estaba pasando "un mal momento"

Asegura estar "arrepentido" de haber arremetido contra la Guardia Civil o haber animado a mantener relaciones sexuales con "la puta facha española" de Irene Villa

SERVIMEDIA ·03/11/2008 - 13:42h

El independentista vasco Xavier Rezola Tellechea, acusado de insultar y vejar a través de Internet a víctimas de ETA como Irene Villa, Miguel Ángel Blanco o los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, se ha defendido aduciendo que lo hizo porque "pasaba por un mal momento" al estar paro y sufrir problemas familiares.

El acusado, de 32 años y detenido en un cibercafé de Ordizia el pasado 28 de mayo, ha asegurado que, en realidad, no piensa lo que dijo de las víctimas de ETA y ha señalado que lo hizo en respuesta a los ataques que varios miembros del foro de Internet habían hecho "al pueblo vasco".

"Es una manera de hablar que no se corresponde con lo que pienso", señaló.

El acusado dice que "es una manera de hablar que no se corresponde con lo que pienso"

Rezola ha realizado la afirmación durante el juicio que la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional celebró hoy contra él, y en el que el fiscal encargado del caso, Vicente González Mota, le ha acusado de los delitos continuados de menosprecio a las víctimas del terrorismo y de ultraje a España.

El fiscal González Mota pidió para el acusado un año y seis meses de prisión así como el pago de una multa de 3.300 euros.

Perdón

Nada más comenzar la vista, Rezola se ha pedido perdón a las víctimas a las que había ofendido y ha asegurado estar "arrepentido" por sus palabras.

El fiscal González Mota ha explicado en el relato de los hechos que Rezola, utilizando el seudónimo de Eneko Haritza, publicó, entre diciembre de 2007 y febrero de 2008, múltiples mensajes en el foro de opinión de Internet 'Asturias de mis amores', en los que insultaba, faltaba al respeto y vejaba a las víctimas de ETA.

Según recoge el escrito del fiscal González Mota, tras el asesinato de los guardias civiles Centeno y Trapero el 1 de diciembre de 2007 en Capbreton (Francia), Rezola envió un mensaje en el que escribió: "Un tricornio menos (o hasta tal vez dos tricornios)... un asesino torturador menos (o hasta tal vez dos asesinos torturadores menos").

Rezola envió un mensaje en el que escribió: "Un tricornio menos (o hasta tal vez dos tricornios)... un asesino torturador menos (o hasta tal vez dos asesinos torturadores menos")

El 17 de enero de 2008, el acusado envió un mensaje en el que se podía leer: "Dejadnos vivir en paz a los vascos de una vez en Euskal Herria, jamás os hemos llamado... Volved a vuestro país de España en paz, por vuestro propio pie y por vuestras familias... o volved en una caja de pino".

Sus ataques no se limitaron a los agentes de la Guardia Civil. El 14 de febrero de 2008, el acusado envió un mensaje en el que descalificó a Irene Villa y en el que animaba a la gente a mantener relaciones sexuales con "la puta facha española".

Más tarde, Rezola dirigió sus ataques contra Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA en 1997, al que dedicó un sinfín de insultos y palabras vejatorias de índole sexual.

Indemnizaciones

Durante sus conclusiones finales, el representante del Ministerio Público pidió, además de la multa y la pena de cárcel, que Rezola indemnice con 20.000 euros a Villa y a los herederos de Centeno, Trapero y Blanco por los daños morales causados con sus insultos.

González Mota considera que se ha acreditado suficientemente el delito cometido por Rezola e indicó que su arrepentimiento "no es un atenuante".

Por su parte, el abogado de Rezola señaló que el delito de menosprecio a las víctimas requiere de "publicidad", algo que no se da en el foro en el que se publicaron los insultos ya que para acceder a él era necesario registrarse e introducir un código privado de acceso.

El fiscal González Mota se opouso a esta tesis y aseguró que el foro 'Asturias de mis amores' era público y cualquiera podía acceder a él. El presidente del tribunal, el juez Alfonso Guevara, cortó la discusión entablada entre fiscal y abogado.

"Sobre cómo funciona Internet haremos un cursillo esta tarde", dijo el juez.

Tras escuchar las últimas declaraciones de arrepentimiento del acusado en el turno de última palabra, el juez Guevara decretó el visto para sentencia.