Lunes, 3 de Noviembre de 2008

'Caso Pertur': la Policía sospecha de 'Antxon'

Un informe le incluye entre los posibles responsables de la desaparición del etarra

Ó. LÓPEZ-FONSECA / A. VÁZQUEZ ·03/11/2008 - 08:00h

EFE - Manifestación en San Sebastián, el 23 de julio de 1977, en el primer aniversario de la desaparición de Eduardo Moreno Bergareche, Pertur.

La Policía lo tiene claro. De las tres hipótesis sobre la autoría con las que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu abrió el pasado verano diligencias previas para aclarar la desaparición, el 23 de julio de 1976 en el sur de Francia, del dirigente de ETApm (político-militar) Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur, se queda con una: fue ETA. Y, más en concreto, los llamados comandos Bereziak.

Nada muy diferente de lo sabido hasta ahora, salvo que junto a los principales sospechosos, Miguel Ángel Apalategi, Apala, y Francisco Mugika, Pakito, los expertos policiales incluyen un tercer nombre: Eugenio Etxebeste, Antxon, dirigente etarra en los ochenta. Así se recoge en la primera conclusión de un reciente informe encargado por el magistrado a la Comisaría General de Información y al que ha tenido acceso Público.

Antxon podrá aclarar directamente al juez si tuvo alguna participación en los hechos, porque es uno de los primeros ex presos de ETA citados como testigos. De hecho, si durante el interrogatorio apareciera algún elemento incriminatorio, Andreu tendría que cambiarle la condición por la de imputado.

Dicho informe policial, fechado el pasado 1 de septiembre, descarta desde su primera página las otras dos hipótesis manejadas por el juez la participación de neofascistas italianos a las órdenes de los servicios secretos españoles y la actuación de la ultraderecha española, a pesar de que pocos días después de la desaparición hasta tres grupos de este perfil se adjudicaron la autoría.

"Luchas internas"

El inspector jefe autor del mismo recalca que ya las primeras notas informativas de la Policía española, de septiembre de 1976, "aseguraban que la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur, había que atribuirla a luchas internas dentro de la propia organización terrorista ETApm", rama a la que éste pertenecía.

"Con posterioridad, y corroborando tal afirmación, otras informaciones obtenidas de diversas fuentes apuntaban insistentemente hacia la posibilidad de que tal desaparición fuera obra de algún sector radicalizado de la propia organización terrorista, disconforme con la nueva orientación política que Pertur pretendía imprimir a ETApm", añade el documento.

El informe da especial relevancia a dos documentos. Uno, una carta escrita por la propia víctima trece días antes de su desaparición a su novia, Lourdes Auzmendi, en la que el dirigente le desvelaba la existencia de un sector de la banda dispuesto "a eliminar rivales políticos, no por medio del debate político, sino a través de sucias maniobras en nombre de la disciplina".

El segundo documento es un escrito enviado por la madre de Pertur a las autoridades francesas el 23 de diciembre de 1977 en el que ésta asegura que el día de su desaparición "su hijo fue visto detrás del almacén Dodin de San Juan de Luz, en el interior de un vehículo", acompañado de Apala y Pakito.

La Policía recuerda en el informe que Pertur y otro dirigente etarra, Francisco Javier Garayalde Velaz, Erreka, habían criticado el secuestro y posterior asesinato del industrial Ángel Barazadi (obra de los comandos Bereziak dirigidos por los principales sospechosos), además de apostar por crear un partido político. Por mantener esta postura, Pertur ya sufrió un secuestro de dos días a manos, precisamente, de Antxon y de otro integrante de los Bereziak, Simón Loiola, Mendi, para que no asistiera a una reunión previa a la VII asamblea de ETApm.

"Posiciones antagónicas"

Por todo ello, la Policía concluye con rotundidad que la desaparición del etarra fue obra del grupo liderado por Pakito, Apala y Antxon, y que "fue motivada por las disensiones existentes dentro de la estructura de la organización terrorista ETApm" entre el sector de Pertur y los comandos Bereziak que, recuerda, se integraron en bloque en ETA militar en mayo de 1977.

El doble rasero fiscal


La Fiscalía que dirige Javier Zaragoza informó a favor de la admisión a trámite de la querella presentada por los padres de ‘Pertur’, al considerar que su desaparición es un delito de detención ilegal que no ha prescrito, pese a haberse cometido en 1976. El argumento consiste en que, como no se ha encontrado el cuerpo, tiene carácter permanente. Es decir, se sigue cometiendo en la actualidad.

Este criterio también se mantuvo por la Fiscalía para reabrir otro caso de terrorismo: la desaparición de los jóvenes gallegos José Humberto Fouz, Fernando Quiroga y Jorge García, que el 24 de marzo de 1973 cruzaron la frontera con Francia para ver ‘El último tango en París’ y nunca volvieron a casa. La causa acabó siendo archivada por falta de autor conocido, tras realizarse algunas diligencias como pedir a Francia el sumario que se abrió entonces. En ninguno de los dos casos, el ministerio público entendió aplicable la Ley de Amnistía de 1977, promulgada después de ambos crímenes. Pero mantener la acusación en estos procedimientos es prácticamente incompatible con el criterio esgrimido por la Fiscalía para oponerse con uñas y dientes a la investigación abierta por el juez Baltasar Garzón para investigar los crímenes del franquismo y proceder a la apertura de fosas donde fueron enterradas las víctimas de la represión.

Zaragoza argumenta en sus recursos contra este procedimiento que las detenciones ilegales cometidas en la Guerra Civil y la posguerra española están prescritas, porque “es público y notorio” que las víctimas murieron, lo que niega a dichos delitos el carácter permanente que les atribuye el juez. Además, entiende que, en cualquier caso, fueron amnistiadas por la Ley del 77.

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