Lunes, 3 de Noviembre de 2008

¿Aburrimiento?

El increíble final de Interlagos ha sido lo nunca visto en 58 años de Fórmula 1

VÍCTOR SEARA ·03/11/2008 - 08:00h

Hamilton (c) celebra el título Mundial con su hermano Nick (2d) y Ron Dennis (i). EFE

Carreras como las de ayer derriban mitos. Este año, en la F1 se vieron espectáculos tremendos, pero lo que ocurrió en Interlagos fue algo nunca visto. La pérdida del campeonato por parte de Massa, a falta de unos pocos cientos de metros, cuando ya tenía el título en el bolsillo, dejó boquiabiertos a los presentes y a los millones de personas que siguieron la carrera por la tele.

Por eso, no cuela la frase de que la F1 es aburrida. Puede tener momentos de relativa calma, pero quedó demostrado una vez más que la emoción forma parte indisoluble de este deporte.

¿Quién festejó antes?

Alegría, decepción y viceversa

En Ferrari ya lo tenían pensado. Iban a cerrar el hotel en donde estaban y el festejo estaba cantado si lograban el título con Massa. La idea fue abandonada varias veces durante la carrera y retomada otras tantas. Al final, ya era un hecho.

Se habían abrazado Rafaela, la esposa de Felipe; Eduardo, el hermano menor del piloto, y Titonio, su padre, porque el campeonato ya era un hecho. Mientras el Ferrari número dos ya iba camino de la consagración, el Toyota de Glock erraba la trayectoria en la anteúltima curva y la gloria caía del lado de Hamilton. Pero por espacio de unos cientos de metros, el brasileño fue campeón provisional.

Cuando el cuarto y el quinto llegaron a la meta, se acabó el festejo en Ferrari y la cantante Nicole Scherzinger, su novia, estallaba de alegría después de haber sudado la gota gorda en los garajes. Tanto, que salió disparada hacia el pitlane sin importarle que su vestido quedase empapado.

Mclaren estalla

Ron Dennis no lloró

La gente comenzó a agolparse dentro del garaje de Ron Dennis. Cuando Hamilton entró, le esperaban Manssour Ojjeh, socio de Dennis en McLaren, y un momento después llegó el abrazo interminable con Dennis, que no soltó lágrimas y atendió a los periodistas con su frialdad habitual. Había sido la culminación deseada.

El contraprotagonista

Glock, con la cabeza gacha

Una vez que se bajó de su Toyota, no quería ni quitarse el casco. Timo Glock no podía creer que su error provocara que Hamilton le adelantase en el último suspiro y la decisión de quedarse con ruedas de seco cuando la lluvia arreciaba se demostró dudosa, aunque es verdad que de no haberlo intentado, habría acabado en medio del pelotón.

Lo milagroso fue que se mantuviera en pista durante esas espantosas condiciones de las últimas vueltas, siendo superado por Vettel y Hamilton faltando menos de un kilómetro de carrera.

 Incendio en honda

Susto al final

Tremenda llamarada salía del Honda de Button. Después de estacionarlo en el pitlane, algo de aceite derramado de la zona del motor encendió un fuego que nadie era capaz de apagar, aunque tampoco había muchos efectivos encarados contra las llamas, ya que toda la atención estaba centrada en Lewis Hamilton, que había estacionado justo detrás de él.

Tan velozmente salió Button de su coche, que se olvidó de frenarlo y cayó contra el McLaren del británico. Menos mal que poco después que el nuevo campeón del mundo abandonase el lugar, todo fue sofocado.

Kubica versus Raikkonen

Pasión y frialdad

La actitud de Kubica fue tremenda. Faltaban tres vueltas y se lanzó a desdoblarse de Hamilton y Vettel como un poseso, provocando el desconcierto del británico y el posterior adelantamiento de Vettel al McLaren. Una actitud completamente diferente a la de Raikkonen, por ejemplo, que no pareció compañero de Massa en ningún momento. Tratar de complicar a Hamilton debería haber sido su consigna.

El dorsal de Alonso

El 3, el 4 ó el 7

Adiós al cinco, uno de sus números mágicos. Todo indica que Fernando Alonso se queda en Renault, pero aún no lo ha anunciado y se espera que lo haga en el transcurso de la semana.

Tras la pérdida del campeonato por parte de Massa y aún hayan conseguido el certamen de constructores, en la marca italiana no están felices. Estuvieron a punto de quedarse con todo, pero se les escapó por muy poco. Un posible trueque con Raikkonen no es descartado en el paddock, pero se antoja algo difícil. De todas maneras, sea cual sea el lugar donde esté en 2009, Fernando Alonso usará el siete si se queda en Renault, o el 3 ó el 4 si se marcha a Ferrari.

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