Lunes, 3 de Noviembre de 2008

El Gobierno de Israel propone a Abás un canje de territorios

El plan beneficia a Israel e intercambia el 6,8% cisjordano por el 5,5% israelí 

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·03/11/2008 - 09:44h

EFE - Un soldado israelí da el alto a un palestino en un control de la ciudad cisjordana de Nablús.

La última oferta que ha planteado el primer ministro israelí Ehud Olmert al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, contempla un significativo canje de tierras que a la postre beneficiaría a los intereses de Israel.

Según fuentes palestinas, la oferta se la presentó en uno de los encuentros que ambos mantuvieron recientemente y prevé que Israel se quede con el 6,8% del territorio de la Cisjordania ocupada a cambio de entregar a los palestinos un 5,5% de su propio territorio.

Si se sustrae una cantidad de la otra, resulta que Israel se quedaría globalmente con el 1,3% de Cisjordania, que es la misma cantidad que los israelíes sugirieron hace unos meses sin que entonces se mencionara el canje de territorio.

El diario Al-Hayat revela que la propuesta se formuló en términos generales y no se ha especificado. Según el periódico, Abás pidió a Olmert que le concrete por escrito los detalles así como las zonas que se verían afectadas por el canje.

El primer ministro israelí se comprometió a poner la propuesta por escrito con mapas pero, a fecha de hoy, los palestinos todavía no han recibido ningún documento.

En relación con este tema, el fiscal general israelí, Menahem Mazuz, manifestó ayer que el hecho de que Olmert sea en la actualidad primer ministro en funciones no quiere decir que tenga limitaciones para negociar con los palestinos o con Siria.

Sin embargo, parece improbable que, estando ya en plena campaña de cara a las elecciones del 10 de febrero próximo, Olmert tenga autoridad política y moral para llegar a un acuerdo que el futuro Gobierno podría negarse a aplicar.

Problemas de difícil solución

El canje propuesto por Israel presenta algunos problemas de difícil solución. Los palestinos, por ejemplo, no quieren quedarse con territorios de la Galilea poblados por los palestinos de 1948 o árabes israelíes, por lo que deberían recibir tierras desérticas situadas al sur de Cisjordania.

Los palestinos, además, quieren que cualquier canje sea entre territorios que tengan el mismo valor o un valor aproximado y esto es algo que los israelíes no parecen dispuestos a conceder.

En cualquier caso, la ANP ha indicado que no va a continuar con las negociaciones de paz con Israel hasta que surja un nuevo Gobierno tras las elecciones generales.

Así lo reveló ayer el negociador palestino Saeb Erekat, quien manifestó: "No creo que las conversaciones puedan continuar durante el período de un Gobierno transitorio en Israel".