Sábado, 1 de Noviembre de 2008

La banca alemana no recurre a las ayudas estatales

Merkel ultima un plan anticrisis para familias y pymes de 50.000 millones

GUILLEM SANS MORA ·01/11/2008 - 21:05h

Las acciones de Commerzbank bajaron el viernes un 10%, después de que la prensa difundiera rumores de que este banco alemán va a recurrir al paquete de ayudas del Gobierno, que se compone de 400.000 millones de euros en avales del Estado y otros 80.000 millones de inyecciones de capital. El caso de Commerzbank ilustra hasta qué punto los mercados reaccionan estos días al más mínimo rumor, ya que temen por su reputación si trasciende que han tenido que servirse de las ayudas.

Hasta ahora sólo lo han hecho algunos bancos públicos y el Hypo Real Estate, cuya situación ya se conocía. Como los demás no se deciden, el Gobierno de Angela Merkel estudia poner en marcha un plan B. Según el semanario Der Spiegel, la canciller planea obligar a todos los bancos a tener una cuota mínima de capital, un indicador que mide la liquidez de una entidad financiera.

En Reino Unido, ese mínimo es el 9%, pero la que fijaría Merkel aún no se conoce. Los bancos que no alcancen ese porcentaje tendrían que ceder parte al Estado. En el caso del Commerzbank, la cuota alcanzaba el 7,4% en junio. La de Deutsche Bank era del 10,7% en septiembre.

Los recelos de los bancos alemanes a la hora de cobijarse bajo el paraguas salvador del Gobierno se explican también por las condiciones que vienen con el paquete, como renunciar al pago de bonificaciones y al reparto de dividendos mientras dure la crisis, así como limitar los sueldos de los banqueros a 500.000 euros anuales.

Por otra parte, el Gobierno alemán ultima un plan que sirva para que la economía real capee la crisis. La agencia Reuters informó ayer de que los ministerios de Economía y Hacienda diseñan medidas para apoyar las inversiones y pedidos de empresas y municipios que generarían una inyección a la economía de unos 50.000 millones de euros en 2009 y 2010. Además, habrá créditos adicionales para pymes por valor de 15.000 millones de euros, según Der Spiegel.

Divergencias sobre la receta

No todos los países del G-8, los más ricos del mundo, respaldan refundar el sistema financiero internacional y dar ayudas a la banca. Lo apoyan varios países europeos con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, a la cabeza, que ha promovido la cumbre en Washington para debatirlo. Pero el ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, cree mejor actuar con normas nacionales y en los mercados de divisas, informa Bloomberg.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad