Sábado, 1 de Noviembre de 2008

Nalbandián y Tsonga jugarán la final del Masters de París

El último Masters Series de la temporada vivirá una final inédita. De rebote, Juan Martín del Potro ya conseguido su billete para Shanghai.

AGENCIAS ·01/11/2008 - 17:13h

Nalbandián celebra un punto frente a Davydenko en el Masters de París. AFP

El argentino David Nalbandián se medirá en la final del torneo de París-Bercy contra el francés Jo-Wilfried Tsonga, un duelo inédito que puede permitir al cordobés convertirse en el primer tenista en repetir en dos años consecutivos triunfo en el último Másters Series de la temporada.

De rebote, la final del torneo garantiza al también argentino Juan Martín del Potro un puesto entre los ocho mejores del año, sinónimo de un billete para la Copa Máster de Shangai, un "sueño" para el de Tandil.

El mismo derecho puede ganarse Nalbandián si levanta la copa en París mañana, pero el cordobés demostró menos entusiasmo por disputar un torneo que ganó hace tres años y que está demasiado pegado a la final de la Copa Davis que Argentina disputará contra España y que él ha fijado como su prioridad de final de temporada.

Triunfo ante Davydenko

Nalbandián se clasificó para la final de París tras derrotar al ruso Nikolay Davydenko por 6-1, 5-7, 6-4. Algo más de dos horas necesitó el cordobés, octavo cabeza de serie, para derrotar al ruso, sexto, pese a que su salida a la pista fue fulgurante y en menos de media hora se adjudicó el primer set. El argentino ganó los nueve primeros puntos del partido y en un cuarto de hora ya ganaba por 4-0. Sólo había cedido tres puntos cuando el marcador reflejaba un 5-0 lapidario para el ruso.

Veinte minutos tardó Davydenko en ganar su primer juego ante un Nalbandian que saltó a la pista como un expreso, listo para llevarse por delante a su rival. El despiste continuó hasta los primeros compases del segundo set. En el primer juego, Nalbandian dispuso de dos bolas para hacerse con el servicio de Davydenko, pero éste conservó su saque. Y ahí comenzó el renacimiento del ruso, que desplegó un juego de quilates, propio de su condición de sexto favorito.

El duelo ganó en intensidad y en belleza, con intercambios de golpes que hicieron las delicias de un público huérfano de estrellas tras la ola de bajas de la víspera, cuando las lesiones se llevaron por delante al español Rafael Nadal y al suizo Roger Federer. Nalbandián rompió el servicio en el tercer juego y Davydenko lo recuperó en el siguiente. Volvió a hacerlo en el duodécimo para prolongar un partido que nadie en Bercy quería que terminara.

Y tenían razón los espectadores en anhelar más tenis de ese nivel porque el set definitivo cumplió todas las espectativas. Los dos jugadores se afanaron en conservar sus servicios y lo hicieron con fortuna durante seis juegos. Al séptimo Nalbandian volvió a pisar el acelerador y robó el servicio del ruso. Le bastaba con mantener dos veces su saque para ganar y no defraudó. Un saque ganador en el décimo juego le elevó al último escalón de un trono que protege con celo.

Tsonga, más fácil ante Blake

Más fácil lo tuvo el francés Tsonga, décimotercer cabeza de serie, que sólo necesitó de dos mangas para derrotar a Blake, undécimo (6-4, 6-3) y optar a su primer Másters Series. El francés, aupado por un público entusiasta necesitado de ídolos, fue muy superior a Blake que pareció fatigado, pese a que la víspera había gozado de un inesperado descanso, puesto que su encuentro de cuartos de final contra Federer ni siquiera comenzó por la retirada del suizo.

El galo se siente cómodo en una pista que le ha adoptado como hijo predilecto. Razón tuvo Tsonga de sacarse la camiseta al final del partido para ponerse otra en la que podía leerse "Gracias Bercy". Un estadio que mañana elegirá al nuevo rey de París entre el defensor del título y el ídolo local.

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