Sábado, 1 de Noviembre de 2008

"No podemos vivir con los osos"

Los habitantes de Les se quejan de "imposición" de 'Hvala'

GONÇAL PÉREZ ·01/11/2008 - 13:21h

Los 570 habitantes de Les (Val d'Aran) llevan una semana viviendo bajo la mirada de periodistas y curiosos, que se han acercado al pueblo para saber algo más del incidente que sufrió el anciano Lluís Turno con la osa Hvala. En los bares, en las tiendas, por la calle, en todas partes, la actitud es de rechazo a la osa. "Una cosa es lo que piensen los urbanitas desde Barcelona. Otra muy diferente es la vida real, la del territorio", comenta Emilio Medán, alcalde de Les.

"En Barcelona, hablan mucho del derecho a decidir. Pues que se apliquen el cuento. No queremos osos", apuntilla una señora que viene de comprar el pan. "Y lo que nos cuesta a todos. Porque cuando mata a una oveja o hay que pagar un equipo de la Generalitat para que encuentren a un oso, lo pagamos todos", remata el panadero.

Nadie consultó al territorio cuando, a iniciativa de Francia, en 1996 se empezó a reintroducir el oso pardo en el Pirineo catalán; se les impuso. Y las rencillas entre humanos y osos que se cobraban ovejas, vacas y perros de vez en cuando se las han explicado abuelos a nietos desde hace muchas generaciones. En el bar, un par de paisanos sueltan frases del tipo "no podemos vivir juntos, es peligroso" o "que les metan osos en Collserola, a ver qué opinan entonces".

"En Barcelona, se piensan que somos los bárbaros de la montaña" 

Todos los expertos coinciden en que el oso no es un animal agresivo ni un predador, y que huye cuando huele u oye a personas. Pero también el oso no deja de ser un animal salvaje y, si siente amenaza sobre él o sus crías, se defiende. "No hay que tomar medidas más allá de recapturar a Hvala para ponerle un nuevo collar y tenerla controlada", dice Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo.

"No ha sido un ataque, ha sido un incidente de caza. El oso no es un predador y no hay registrado ningún ataque a ningún buscador de setas o montañero. Todos los ataques de oso a humano se han producido durante cacerías, normalmente de jabalíes, cuando los animales estaban atrapados y se sentían acosados", añade.

El ataque sobre el cazador Lluís Turno es el primero desde la reintroducción de 1996. Pero ha significado, a la vez, la reapertura del debate sobre la convivencia entre osos y humanos. "En Barcelona, se piensan que somos los bárbaros de la montaña y que ellos tienen la razón.", argumenta el alcalde de Les. "El oso venía del castillo, donde juegan los niños", añade.

"No nos convencen, nos imponen. Y ya no vale con las soluciones del siglo XX. Hay caminos que llegan a todos lados y hay casas en lugares donde antes no había ni camino", continúa Medán.

Para Palomero, la respuesta es clara: "Tenemos que seguir aprendiendo a convivir. En Cantabria, tenemos 130 osos y hemos aprendido a vivir con ellos". El experto menciona iniciativas que funcionan "como indemnizar a ganaderos, reagrupar rebaños, vallar con tendido eléctrico, cazar con emisoras y no cazar en zonas de crianza o hibernación".