Sábado, 1 de Noviembre de 2008

Pons indigna a parte del PP al hablar de la reina

Admitió que las declaraciones ofenden a la mitad de los españoles

M. J. GÜEMES ·01/11/2008 - 00:01h

EFE - El vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, durante la rueda de prensa para presentar la sede web del PP de Navarra.

A las nueve de la mañana de ayer, Esteban González Pons concedía una entrevista en Telemadrid. El portavoz del PP hablaba sin tapujos sobre la polémica desatada a raíz de las declaraciones de la reina Sofía en el libro de Pilar Urbano. Era la noticia del día y el dirigente conservador defendió que "el principio de neutralidad debe mantenerlo toda la Familia Real" y no sólo el jefe de Estado.

"Es verdad que lo que ha dicho ofende a una parte de los españoles pero también es verdad que representa lo que piensa la otra mitad", añadía Pons, aventurándose en un jardín de espinas.

En su opinión, tanto el rey como la reina son "como la bandera". Es decir, "la vemos cumplir con su papel en los actos oficiales, pero no hacer declaraciones no neutrales". Pero ahí no acababan sus valoraciones. Para más inri defendía que la reina sólo había dicho lo que pensaban "muchas mujeres españolas de 70 años y católicas". Para tratar de desenredarse, el vicesecretario de Comunicación destacaba que lo último que tenían que hacer los políticos era "echar más leña a esta polémica". Ya era tarde. Él mismo la había avivado.

Sus propios compañeros no entendían a qué venían sus palabras. En el PP tienen unas reglas fijas para actuar en estos casos. Para empezar, ante los asuntos de la Casa Real, se guarda silencio. Y si cuando escampa la tormenta, alguien insiste en pedir una respuesta, lo mejor es recurrir a la fórmula oficial de pedir respeto.

Así fue como se comportaron ayer varios líderes del partido. Esperanza Aguirre prefirió no pronunciarse y sólo argumentó que era "una cuestión delicada". Por su parte, Javier Arenas utilizaba formas más diplomáticas para ahuyentar el tema. El presidente del PP de Andalucía destacaba la "sensibilidad" y "preocupación hacia los más débiles" de su majestad.

Pons, en opinión de muchos se había "extralimitado". "La Monarquía está por encima de todo", proclama ba un diputado del PP bastante enfadado. "Podría habérselo ahorrado y remitirse al comunicado en el que se habla de inexactitudes", resaltaba otro. A muchos les incomodaba la reacción que había tenido su portavoz. Pero pocos le criticaban a la cara. Sólo Gabriel Elorriaga, su antecesor en el puesto, reconocía que le había parecido algo "intolerable".

Segundo asalto

Unas cuantas horas después, a la 13.15, Pons comparecía en la sede nacional para presentar la página web del PP de Navarra. La reina era la comidilla. El diputado valenciano trató de dejar claro que las opiniones que había vertido por la mañana habían sido a título personal y que nada tenían que ver con el pensamiento de su formación política. El PP, especificó, transmitía su "respeto total y absoluto" a la Corona.

González Pons resaltó que los partidos políticos "tienen una responsabilidad que excede de sus integrantes tomados individualmente" y afirmó que daba el tema por zanjado porque no quería "comprometer" a sus siglas. Con ello trataba de dar con una salida a lo que algún miembro del Comité Ejecutivo Nacional había calificado ya como "una gran metedura de pata".

El portavoz de Rajoy intentó justificarse explicando que se habían manipulado sus comentarios porque no se habían transcrito "completas" y se había realizado "un corta-pega". "Y por supuesto en un corta-pega uno puede llegar a decir todo aquello que quien hace el corte y el pegado quiere que llegue a decir", recalcó.