Domingo, 31 de Agosto de 2008

Nueva Orleáns revive la pesadilla del Katrina

Más de 500.000 personas colapsan las autopistas huyendo de los previsibles efectos devastadores del huracán Gustav que en Cuba produjo vientos que llegaron a 340 km/h

ISABEL PIQUER/GORKA CASTILLO ·31/08/2008 - 22:23h

Carreteras colapsadas, autobuses abarrotados, estaciones tomadas, más de 500.000 personas de Nueva Orleáns y pueblos colindantes, huyen del huracán Gustav, siguiendo las órdenes de evacuación de su alcalde, con el recuerdo aún reciente del horror del Katrina. Las autoridades, locales, estatales y federales, hacían todo lo posible y un poco más, por hacer olvidar la descoordinación y absoluta incompetencia que hace tres años sumieron a la ciudad en el caos.

La "madre de todas las tormentas" como la calificó el alcalde Ray Nagin, alternaba entre las categorías 3 y 4 (el Katrina llegó a cinco) y debía alcanzar las costas estadounidenses, en la tarde de hoy, hora española, algo antes de lo previsto.

Las lecciones del Katrina, que casi borraron del mapa a Nueva Orleáns hace tres años, los planes de emergencia elaborados desde entonces, que incluyen entre otras cosas igualmente básicas sintonizar las frecuencias de los equipos de rescate, y la memoria aún viva de las más de 1.800 víctimas y los cientos de miles de desplazados, aceleraron la puesta en marcha de la primera evacuación masiva desde aquel 28 de agosto de 2005.

Los 300.000 habitantes de Nueva Orleáns (un tercio menos que antes del desastre) no esperaron las consignas y se echaron a la carretera, la mayoría hacia Mississippi y Texas. Se preveen serias inundaciones, incluso si el huracán no afecta de lleno a la ciudad.

Nagin, que no se lució exactamente durante el Katrina y no ha estado muy presente en los esfuerzos de reconstrucción, también impuso este domingo un toque de queda, para evitar las escenas de pillaje que conmocionaron al país hace tres años.

"Los saqueadores acabarán en Angola", repitió varias veces Nagin, refiriéndose la peor penitenciaría del estado. Unos 2.000 soldados de las tropas nacionales iban a llegar de refuerzo para garantizar el orden.

A nivel federal también se multiplicaban los esfuerzos. El Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, intentaba dar garantías de eficacia. "Puedo comunicar con Washington y con las autoridades locales así que no vamos perder el contacto", aseguró.

"Algunos hospitales, que iban a quedarse con sus enfermos más graves, también han decidido evacuarlos, así que vamos a aumentar el ritmo de nuestros vuelos", desde Nueva Orleáns, explicó Chertoff.

El presidente George Bush, visitó este domingo el centro de operaciones de FEMA (Federal Emergency Management Agency), la agencia que no supo responder al Katrina. Hace tres años, Bush fue ampliamente criticado por sobrevolar la región y no acercarse a los damnificados.

Cuba se recupera

Donde aún tienen la respiración contenida es en Cuba, donde Gustav impactó con un poderío inédito en los últimos 50 años. Una depresión compacta con categoría 4 de las 5 que registra la escala Saffir-Simpson. Más de 250.000 personas fueron evacuadas de la provincia de Pinar del Río donde el huracán destrozó miles de casas, una iglesia, torres eléctricas, casas de tabaco y se perdieron la mayoría de los cultivos que iban a ser cosechados.

El Centro Meteorológico cubano reveló que dos de los medidores de potencia ciclónica que colocaron en su trayectoria fueron derribados por vientos que llegaron a 340 km/h. Un récord demoledor.

Pese a esta violencia no se registraron víctimas mortales. El éxito de las operaciones se debieron a que la evacuación se realizó de forma escalonada. Los equipos de rescate trabajaron durante la calma que provoca el paso del ojo del ciclón, que en el caso del Gustav tiene 65 kilómetros de diámetro. Un cubano relataba ayer a Público que "el problema llega ahora por que debemos invertir los recursos que ahorramos en resolver los graves problemas que ha provocado".

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