Sábado, 30 de Agosto de 2008

Georgia dice que las tropas rusas impiden volver a refugiados

Reuters ·30/08/2008 - 18:07h

Las tropas rusas que siguen en territorio georgiano están impidiendo que miles de refugiados vuelvan a sus casas, según aseguró el sábado un oficial georgiano.

Los efectivos rusos todavía seguían en algunos puestos de control de Georgia y patrullando un puerto del Mar Negro después de que Moscú retirara gran parte de las fuerzas desplegadas para impedir un intento de Georgia por controlar dos provincias separatistas.

Desde entonces, Moscú ha reconocido a Osetia del Sur y Abjasia como estados independientes, y recibido una oleada de críticas de parte de los gobiernos occidentales, que afirman que la presencia de Rusia en Georgia equivale a una ocupación parcial.

Rusia envió a sus soldados hace tres semanas después de que su vecina prooccidental Georgia mandara sus soldados en un intento que fracasó para retener Osetia del sur.

Moscú dijo que el movimiento era necesario para impedir un "genocidio" de civiles por parte de Georgia.

El gobernador de Gori, ciudad georgiana ocupada por las fuerzas rusas durante el breve conflicto, dijo que los soldados rusos todavía ocupaban aldeas cercanas e impedían a los residentes que volvieran a sus casas.

"Los rusos tienen puestos de control y todavía no podemos devolver a esas personas a casa. La amenaza de los paramilitares, soldados, saqueos y robos todavía es muy alta", declaró el gobernador Lado Vardzelashvili.

"Aparentemente, el ejército ruso no tiene la voluntad de impedir esa clase de casos".

Rusia firma que es su derecho bajo un alto el fuego mantener fuerzas de pacificación en una zona divisoria fuera de las áreas rebeldes, un punto discutido por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que medió en el acuerdo.

El primer ministro británico, Gordon Brown, discutió el acuerdo el sábado con el mandatario ruso, Dmitry Medvedev, según informó el Kremlin, antes de un encuentro en Bruselas para formular una respuesta de la UE a las acciones de Rusia.

/Por Mark Trevelyan/