Sábado, 30 de Agosto de 2008

El ‘dueño’ en España de la marca iPhone pide que se la quiten a Apple

La sevillana ZZJ, que tiene un servicio con el mismo nombre, recurre ante la Comisión Europea

ANA TUDELA ·30/08/2008 - 18:23h

¿Podría el iPhone dejar de llamarse iPhone? La empresa sevillana ZZJ pidió hace diez días ante las instituciones comunitarias que Apple deje de usar en Europa la marca de su único teléfono. Y aunque pueda parecer una extravagancia sin posibilidades de prosperar, no lo es tanto. No sería ni la primera ni la segunda compañía que consigue este año una compensación económica de Apple por tener registrada, en algún país europeo, una marca similar a la del teléfono que ha hecho guardar cola a los consumidores cada vez que ha llegado a un país.

De hecho, se espera que otra española, Sociedad Promotora de Telecomunicaciones en Asturias, cierre en noviembre un acuerdo en ese sentido.

Lo que pidió, el pasado 21 de agosto, una filial de ZZJ fue que Apple deje de utilizar la marca iPhone para las finalidades del apartado 38 de la Clasificación de Niza de productos y servicios. Este incluye la descarga de música digital, clave del invento de la compañía de la manzana.

La oposición se presentó ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (institución comunitaria con sede en Alicante) a través de la gestora de marcas Clarke y Modet. Se hizo a sabiendas del escaso futuro que tenía, reconocen fuentes cercanas al proceso, ya que Apple tiene el registro comunitario desde 2002.

La estrategia

El movimiento, sin embargo, puede servir para apuntalar la situación en España y negociar. La marca iPhone está registrada en la Oficina española de Patentes y Marcas desde julio de 2003 por Audiodescripciones, filial de ZZJ. El registro coincide con la clasificación 38 de Niza por tratarse de un servicio de información turística a través del móvil que ha sido utilizado, por ejemplo, por el Ayuntamiento de Córdoba. Esto último impide además que Apple pueda pedir la caducidad, posible sólo si no se hace uso durante cinco años.

ZZJ ha podido presentar oposición a nivel comunitario porque a finales de 2006, cuando aparecieron las primeras informaciones sobre las intenciones de Apple de lanzar un teléfono llamado iPhone, registró a nivel europeo una marca similar. Al no poder registrar iPhone, por tener propietario, optó por IPH iPhone.

Una vez dados aquellos pasos, ZZJ guardó silencio por recomendación de Eius, el despacho de abogados que les llevaba el caso. Pero la primera semana de julio de este año, días antes de que Apple empezase a vender el iPhone en España, representantes legales de ZZJ se reunieron con representantes de la estadounidense para ofrecerles un acuerdo provisional destinado exclusivamente al periodo de lanzamiento, para no interferir en el mismo. Las negociaciones comenzaron en cifras tan dispares que marcaron una horquilla de 100.000 a un millón de euros.

El 8 de julio, a tres días del lanzamiento comercial, ZZJ cambia de despacho de abogados. Aunque en la compañía sevillana ni hablan de acuerdo (conocidas son las duras cláusulas de confidencialidad de Apple), hubo silencio. ¿Habían desistido los sevillanos? Su movimiento a nivel comunitario prueba que no.

Y no es de extrañar. Los japoneses de la compañía Aiphone Kabushiki Kaisha lograron, tras presentar oposición a la marca comunitaria de Apple, cerrar un acuerdo con ésta en abril. Su marca ni siquiera coincidía en la grafía: Aiphone. Pero ellos, al igual que la mencionada compañía de Asturias, tenían el registro en el apartado 9 de la Clasificación de Niza, más crucial aún para Apple por referirse a “aparatos de sonido e imágenes”, entre otros.

Peor suerte tuvieron los alemanes Michael Funke y Dominique Bonk en su intento de convencer a las instituciones comunitarias de que su marca Typhoon, si era pronunciada por alguien con escasa cultura, podría llegar a confundirse con la de Apple. Su petición fue denegada. Tampoco tuvo suerte Radio Televisión Española que intentó conseguir que Europa reconociese la posible confusión entre el nombre de otro dispositivo de Apple, el iPod, y un programa de música de la cadena pública La2: iPop. Retiraron la oposición tres días antes de que la oficina comunitaria anulara el expediente por falta de pago de las tasas.