Sábado, 30 de Agosto de 2008

El primer ministro tailandés no dimitirá a pesar de la escalada de protestas contra el Gobierno

Una treintena de turistas españoles que estaban atrapados en el país por el cierre de los principales aeropuertos, empiezan a regresar a España

AGENCIAS ·30/08/2008 - 16:17h


Las protestas callejeras que resurgieron en la ciudad tailandesa de Bangkok el pasado martes para forzar la caída del Gobierno del primer ministro de Tailandia, Samak Sundaravej, se han recrudecido y se han extendido hoy a otras partes del país. Ante el cariz de la situación, el primer ministro advirtió que no descarta declarar el estado de excepción en respuesta para poner fin a las protestas, que llevaron a las autoridades a cerrar los aeropuertos de la isla de Phuket, y las ciudades de Krabi y Had Yai, al sur y mayores destinos turísticos del país.

Además el primer ministro reiteró que no dimitirá a pesar de la presión para que deje el cargo que asumió hace siete meses, y que crece a raíz de la ocupación de la sede del Gobierno y las protestas callejeras. "Nunca voy a renunciar como respuesta a esas amenazas", dijo Sundararavej durante un acto televisado celebrado en el complejo deportivo de Bangkok, la capital tailandesa. Sundaravej ha solicitado una reunión urgente del Parlamento para estudiar una solución pacífica a las protestas que piden su dimisión y la de su Gobierno, informaron hoy fuentes oficiales.

A pesar de que Sundaravej ha reiterado que no piensa dimitir, la pérdida de apoyos en la coalición del Gobierno y en el estamento militar han debilitado su posición como primer ministro. El portavoz del Senado, Prasopsuk Boondej, señaló que el jefe del Ejecutivo ha pedido la sesión extraordinaria, que podría celebrarse mañana, a causa de la escalada de violencia de las manifestaciones lideradas por la Alianza del Pueblo para la Democracia.

Españoles atrapados en Tailandia

Algunos turistas españoles que se encontraban atrapados en varias ciudades de Tailandia a causa de las protestas contra el Gobierno se encuentran fuera de peligro, según fuentes diplomáticas.

Al menos medio centenar de españoles no pudo ayer tomar sus vuelos hasta la capital después de que los manifestantes provocaran el cierre de los aeropuertos de la isla de Phuket y las ciudades de Had Yai y Krabi, los mayores destinos turísticos en el sur del país.

La treintena de turistas españoles afectados ya empiezan a regresar a España tras la reapertura de dos de los tres aeropuertos del sur del país que permanecían cerrados. La situación en el país empieza a normalizarse. Los turistas que estaban en Phuket están viajando a la capital, Bangkok, para tomar sus vuelos de regreso a España, según fuentes diplomáticas españolas.

La Embajada de España en Bangkok y las autoridades consulares en Phuket están coordinando el traslado de los turistas españoles, aunque no se van a tomar medidas especiales porque no es una situación de emergencia, según las citadas fuentes.

La intención del primer ministro era decretar el estado de emergencia, lo que le permitiría desplegar soldados para dispersar a los manifestantes, aunque el jefe del Ejército Anupong Paochinda dijo que la situación no lo justificaba.

Menos de dos años después de un golpe de Estado contra el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, el jefe del Ejército consideró que otro golpe no resolvería las profundas divisiones en la sociedad tailandesa.