Viernes, 29 de Agosto de 2008

El futuro de Spanair, en vilo

La plantilla teme que SAS recrudezca las condiciones del plan de viabilidad tras la tragedia

GLÒRIA AYUSO ·29/08/2008 - 23:40h

El futuro de Spanair está en vilo. Los representantes sindicales temen que la propietaria de la aerolínea, la escandinava SAS, opte por un plan de viabilidad que incluya medidas más drásticas que las anunciadas antes del trágico accidente de Barajas del día 20: 1.200 despidos, el cierre de varias bases y el recorte de rutas. Expertos del sector apuntan que puede ser el inicio de su declive definitivo, mientras que otros señalan que las únicas posibles soluciones para asegurar su futuro son la regionalización o la venta.

El accidente supone una «losa añadida» para una compañía con tantas pérdidas

La negociación del plan de viabilidad entre empresa y sindicatos se retomará el próximo miércoles y CCOO, el sindicato mayoritario, no descarta que pueda encontrarse con alguna sorpresa. La aerolínea puso sobre la mesa un plan que, además de intentar ahorrar 90 millones en 2009 y reducir la flota, pretende lograr el mantenimiento de los 3.000 puestos de trabajo restantes. Sin embargo, el portavoz de la Federación Estatal de Comunicación y Transporte de CCOO, Javier Jiménez, indica que el trágico suceso supone una "losa añadida" para una compañía que arrastra cuantiosas pérdidas. "Hay preocupación, estamos a la expectativa sobre posibles cambios" en los planteamientos de SAS.

Jiménez tiene en cuenta que un accidente aéreo comporta entre un 10% y un 12% de merma en la ocupación en los siguientes meses, en el conjunto del mercado. Además, la compañía ha tenido que reprogramar de inmediato sus vuelos por la pérdida de un avión, ya que contaba con una flota muy ajustada. En su opinión, la imagen de Spanair se está desgastando aún más por las incidencias en otros aviones en los días siguientes al accidente.

Swissair, TWA y Concorde son algunos ejemplos de aerolíneas que atravesaban serias dificultades económicas y que desaparecieron tras un accidente aéreo que acabó de derrumbarlas. Otras compañías, como American Airlines, la brasileña TAM o la propia Iberia, también han sufrido graves siniestros, pero no llegaron a comprometer su futuro.

Impacto en la marca

Lo que marca la diferencia es la situación económica previa y, en algunos casos, la marca. "Existe una gran diferencia entre la imagen de marca de Iberia y Spanair", explica el economista y experto en el sector, Xavier Fageda. Spanair sufrirá la pérdida de pasajeros por el accidente "durante meses" y se sumará al impacto que ya le ha causado el AVE en el corredor Madrid-Barcelona, que desde hace años es una de sus apuestas estratégicas. Además, las previsiones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) es que el tráfico a nivel mundial caiga más del doble que lo hizo tras el 11-S por la crisis económica.

Los expertos ven como únicas salidas la venta o la regionalización

La delicada situación del sector obliga a rehacer las alianzas entre compañías. Spanair se nutre de pasajeros del norte de Europa que le aportan SAS y Lufthansa, socias en Star Alliance. "SAS no aguantará demasiado a Spanair", opina Fageda, que considera que alguna de las soluciones para la compañía sería volver al Grupo Marsans como aerolínea mucho más pequeña o mantenerse en una gran alianza, y siempre que se centre en las rutas más rentables.

"Spanair es salvable dentro de una nueva gran alianza", opina el catedrático de Esade y experto del sector, Joan Francesc Valls. "La aerolínea debe presentar el expediente de regulación y en el futuro puede fusionarse o ser absorbida por otra". Continuar en solitario es más difícil a largo plazo.

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