Viernes, 29 de Agosto de 2008

Hip Hop: ¿Por qué las estrellas del rap no vienen a España?

Ni la industria ni los medios de aquí prestan atención a Nas, Jay-Z o RZA, auténticos estrellones al otro lado del Atlántico

VICTOR LENORE ·29/08/2008 - 19:52h

RZA: una de las grandes estrellas del rap

La historia de España y el hip hop es un desencuentro continuo. El primer problema, difícilmente solucionable, fue el cerrojazo del franquismo al inglés (el conflicto de Gibraltar no ayudó). Después, las multinacionales no se molestaron en promocionar grandes clásicos del hip hop y mucho menos en traducir las letras en los libretos de los compactos. ¿Resultado? El género lleva ya más de 25 años funcionando y en España ignoramos a sus principales figuras. Ahí van sus perfiles, más una pequeña guía de artistas emergentes (a ver si hay suerte y a estos los cogemos a tiempo).

Los consagrados

RZA: El rimador favorito de Tarantino

Estamos ante el autor de las bandas sonoras de Ghost Dog (Jim Jarmusch) y Kill Bill (Quentin Tarantino) y uno de los grandes renovadores del rap gracias a un estilo influido por el budismo, el ajedrez y las artes marciales. Su mayor éxito es la creación de Wu-Tang Clan, un colectivo que coordinó basándose en un plan quinquenal diseñado al milímetro (que logró cumplir paso a paso). Su impacto fue enorme: en sus tres primeros años de vida, vendieron más de diez millones de copias y se convirtieron en “una industria dentro de la industria” (fue el primer grupo de hip hop en tener su propio videojuego y su línea de ropa, Wu Wear, que Tarantino viste con frecuencia).

Entre sus proyectos está grabar el que será su último disco en solitario, The Cure, y después planea retirarse de la música y dedicarse a dirigir cine, aunque ya se ha comprometido con la banda sonora de Kill Bill III.

The Game: Un superventas en libertad condicional

Iba a actuar este verano en España, pero se lo impidieron problemas con la justicia. El pasado marzo, The Game fue condenado a 60 días de cárcel por posesión de un arma de fuego tras una trifulca en un partido de baloncesto. Tras pasar ocho días en prisión fue puesto en libertad condicional y se le impusieron 150 horas de trabajo social. A última hora, su agente de libertad condicional le impidió salir de Estados Unidos. Ahora empieza a sonar en radiofórmulas de todo el mundo con su recién editado tercer álbum, LAX.

La historia de España y el hip hop es un desencuentro continuo

Precedentes: su debut, The Documentary (2005), que vendió un millón de copias antes de llevar un mes en las tiendas de EEUU. Quien abra este compacto le verá en una foto con un enorme tatuaje de NWA, padres del gangsta rap, la música de las brutales bandas juveniles de los barrios negros de Los Ángeles. Como NWA, The Game proviene de Compton, el barrio más conflictivo de la ciudad. Credibilidad no le falta, tampoco suerte: en 2001 tres pistoleros le dispararon once veces en una discoteca. No murió de milagro. Antes de dedicarse al hip hop, lo intentó con el baloncesto. “Por eso me llaman El Juego. Me lo puso mi abuela”.

Jay Z: El marido de Beyoncé gana 36 millones al año

La gran polémica pop de este verano ha sido el fichaje de este rapero neoyorquino como cabeza de cartel del festival de Glastonbury. Algunos músicos británicos vieron como una invasión que un artista de rap quitase el puesto a un grupo guitarrero. Noel Gallagher, de Oasis, lo declaró públicamente y desencadenó una tormenta mediática. Como era de preveer, Jay-Z ganó la batalla, congregando a 70.000 personas y haciendo la broma de versionar Wonderwall (la canción más famosa de Oasis). Él es el artista que los festivales españoles no se han atrevido a traer o que no se pueden permitir debido a un caché de 300.000 euros por noche. Es la encarnación del sueño americano: nació en 1969 en uno de los guetos más pobres de Nueva York (presume de haber crecido con tres papares de calzoncillos) y llegó a vender drogas entre los 16 y los 22, pero gracias a sus rimas se convirtió en superventas y megaempresario. Según la revista Forbes ingresó 36 millones de dólares en 2006 y se calcula que su fortuna ronda los 500 millones. Ha despachado unos 26 millones de discos a lo largo de su carrera.

Nas: El Scorsese del rap apoya a Barack Obama

En 2007 vino a España y no consiguió llenar salas modestas en Madrid y Barcelona (hablamos de aforos de entre 1.000 y 3.000 personas). Este verano, su disco Untitled ha arrasado al otro lado del Atlántico, en cuya portada aparece azotado como Jesucristo. El disco rebosa orgullo afroamericano e incluye una canción de apoyo a Barack Obama.

Es hijo del músico de jazz Olu Dara (quien le dio a probar la marihuana a los nueve años y mantenía largas charlas con él) y creció en los barrios pobres de Brooklyn y Queensbridge. Dejó la escuela para estudiar de manera autodidacta y empezó a ganar celebridad siendo adolescente. Su disco de debú, Illmatic (1994) fue el primero en recibir la máxima puntuación (cinco micros) en la prestigiosa publicación rapera The Source, donde captura la mentalidad de los pandilleros de la ciudad tal y como Scorsese describió la de los mafiosos italianos en sus películas.

Está casado con la diva pop Kelis y últimamente es casi un activista político: ayudó a recaudar 600.000 firmas contra los contenidos racistas de FOX News y los enfoques de su periodista estrella Bill O’Reilly (un Jiménez Losantos estadounidense).

Los emergentes 

The old skool is back! En 2008 ya no triunfan las canciones sobre crack, armas de fuego, cochazos y billetes de dólar: vuelve la diversión de la vieja escuela, los colores fluorescentes y las ganas de divertirse. Sí, también el símbolo de la paz y los petos vaqueros. El eterno retorno al principio. 

Kid Sister: Atención, nueva 'fashion diva' a la vista

Viene también de Chicago y es la protegida de Kanye West, número uno del hip hop actual. Con su mentor ha grabado la canción Pro-nails, un canto fashion a cuidar la manicura y pedicura. Engancha más su otro single: la electrizante Control. El próximo 23 de septiembre llega a las tiendas su primer disco largo: Dream Date. ¿Nueva diva fashion a la vista? Tiene todas las papeletas y está bien conectada: su novio es el famoso DJ A-Trak y su hermano es parte del también nuevo y aclamado colectivo de DJs Flosstradamus.

The Cool Kids: ¿La versión negra de los Beastie Boys? 

Se venden a sí mismos como una "versión negra de los Beastie Boys". Procedentes de Chicago, acaban de editar un minalbum de diez canciones titulado The Bake Sale. Sus rimas no inventan nada , pero traen de vuelta toda la frescura y espíritu festivo del rap de la segunda mitad de los años ochenta. Los singles Black mags y What up man se te pegan como un chicle al zapato. No hay más que echar un vistazo a unas influencias que parecen sacadas de una máquina del tiempo, de Funkadelic a Police, de Led Zepplin a James Brown.

Yo: Rap de trazo grueso

Vienen de Tampa (Florida) y sus directos son sudorosos y contagiosos, como dejaron claro en el Sónar 2008. Son la opción ideal para quien eche de menos el rap de trazo grueso y divertido de las clásicas Salt ‘N Pepa. El semanario británico New Musical Express las mencionó entre los “25 grupos a los que estar atentos en 2008”. The Guardian las describe como "música discotequera de Miami tocada por lesbianas cristianas en topless".

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