Viernes, 29 de Agosto de 2008

'Conversaciones con Woody Allen'

El periodista y escritor Eric Lax consigue tirar de la lengua al director de 'Manhattan' en un extenso volumen de conversaciones que verá la luz próximamente bajo el sello de Lumen

Carmen Sigüenza (EFE) / PÚBLICO.ES ·29/08/2008 - 18:05h

"Pienso que no he aportado nada verdadermente significativo al cine... Soy un humorista de Brooklyn y Broadway que ha tenido mucha suerte". Así se define Woody Allen, uno de los cineastas más respetados, con 38 películas a su espalda, en el libro Conversaciones con Woody Allen, de Eric Lax. Un libro que saldrá a la calle el 12 de septiembre y en el que el cineasta neoyorquino abre al público, por primera vez, las puertas de su taller creativo y muestra al lector sus pensamientos, sus gustos y todas las facetas de su trabajo: su labor como guionista, actor, director o compositor, a través de miles de anécdotas plagadas de humor.

Y todo ello de la mano de Eric Lax, el autor de la biografía oficial de Allen, que se publicó en 1991, y colaborador habitual de The New York Times, Atlantic, Vanity o Esquire, entre otros medios, quien ha compartido, durante más de tres largas décadas, horas de conversación e intimidad con el director de Annie Hall. "Un álbum de fotos recopiladas a lo largo de media vida que ofrecen una clara imagen de transformación desde sus inicios en el cine hasta llegar a convertirse en uno de los directores más aclamados del mundo", explica Lax en el prólogo.

En Conversaciones con Woody Allen, editado por Lumen, el cineasta habla de sus ídolos Bob Hope y Groucho Marx, y de sus actores favoritos: Marlon Brando, Alan Alda, Michael Caine, John Cusak o Jack Nicholson, y también de sus actrices: Diane Keaton, Mia Farrow, Scarlett Johanson o Charlize Theron.

Un volumen en el que en sus casi 500 páginas y decenas de imágenes queda abrochada la trayectoria vital e intelectual de este gran creador y en el que también quedan plasmadas sus opiniones acerca de los directores que más admira y que más le han influido, como Chaplin, Orson Welles, John Huston, Bergman, Fellini, De Sica o Jean Renoir.

Los orígenes del genio 

Mediante la fórmula pregunta-respuesta, Allen Stewart Konigsberg (Nueva York, 1935), conocido como Woody Allen, nombre artístico que él mismo se puso en 1952, cuando los cronistas de sociedad de varios periódicos de Nueva York comenzaron a utilizar los chistes y las ocurrencias que él enviaba, el cineasta recuerda sus orígenes y evolución en el mundo de la creación.

El libro relata cómo Allen en aquella época mandaba unos cincuenta chistes al día. A los 16 años fue contratado por la cadena NBC, como plan de desarrollo de nuevos guionistas, y fue enviado a Hollywood para trabajar en el programa Colgate Comedy Hour. A los 22 años escribía para el humorista Sid Caeser y en 1960, con apenas 24 años, había multiplicado por 80 su primer salario.

"Yo lo que quería era escribir como Ibsen y Chejov", dice Allen 

"Hasta llegar a la adolescencia yo tenía a Hope como ejemplo a seguir e intentaba hacer chistes y soltar ocurrencias con gracia. Pero cuando crecí y fui más culto quise escribir dramas... Mi pretensión era escribir como Ibsen y Chejov", dice Allen.

Después vendría, en 1965, ¿Qué tal, Pussycat?, y de ahí una larga lista de títulos cinematográficos, algunos verdaderos clásicos como Toma el dinero y corre, Interiores, Manhattan, La rosa púrpura de El Cairo, Hannah y sus hermanas o Maridos y mujeres. 

Desde hace décadas, es costumbre que Allen obsequie a su público con al menos una película al año. La última de ellas, Vicky Cristina Barcelona, que se estrenará el próximo septiembre en el Festival de San Sebastián, ya se ha metido en el bolsillo a la crítica norteamericana .

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