Viernes, 29 de Agosto de 2008

La izquierda abertzale recupera a su portavoz más curtido

Con su salida mañana de prisión tras cumplir quince meses de condena por un delito de enaltecimiento del terrorismo, Batasuna recupera a su rostro más conocido 

EFE ·29/08/2008 - 13:41h

EFE - Arnaldo Otegi.

Arnaldo Otegi es a sus 50 años el portavoz con más experiencia con que cuenta actualmente la izquierda abertzale, a la que ha dedicado más de la mitad de su vida, desde sus inicios en ETA en 1977 hasta su firme apuesta por lograr un proceso de paz que quedó frustrado.

Con su salida mañana de prisión tras cumplir quince meses de condena por un delito de enaltecimiento del terrorismo, Batasuna recupera a su rostro más conocido y a un negociador que ha participado en procesos como el Pacto de Estella, con los nacionalistas, o el último alto el fuego de ETA con los socialistas.

Nacido en Elgoibar (Guipúzcoa) el 6 de julio de 1958 -celebró su quincuagésimo cumpleaños en la prisión donostiarra de Martutene-, Otegi ingresó en ETA-pm con apenas 20 años y huyó a Francia tras la desarticulación en su localidad natal de un comando con el que presuntamente colaboraba.

En 1981, tras la disolución de los poli-milis, se incorporó a ETA militar y en 1987 fue entregado a España por la policía francesa y condenado a seis años de cárcel por haber colaborado en el secuestro del empresario Luis Abaitúa, aunque quedó en libertad tres años después al cumplir la mitad de la pena.

Nueva cúpula de Batasuna

Licenciado en Filosofía y Letras, casado y con dos hijos, Otegi tuvo su gran oportunidad política en 1997, cuando fue encarcelada toda la Mesa Nacional de Herri Batasuna por difundir un vídeo de ETA durante la campaña electoral y la formación radical tuvo que elegir una nueva cúpula.

En los últimos diez años ha tenido un papel protagonista en la política vasca

Otegi, que ya era parlamentario vasco de HB y había destacado en las filas abertzales por protagonizar encendidos debates parlamentarios con el entonces consejero de Interior Juan María Atutxa (PNV), fue designado portavoz de la nueva gestora en febrero de 1998.

En los últimos diez años ha tenido un papel protagonista en la política vasca: el 12 de septiembre de 1998 participó en la firma del Pacto de Lizarra con PNV, EA e IU, una semana antes de que ETA anunciase una tregua indefinida, y ha ido renovando el escaño en el Parlamento autonómico que ocupaba desde 1995 con HB y luego con Euskal Herritarrok (EH).

Logró incluso firmar un pacto de legislatura con PNV y EA, que quedó roto en enero de 2000 cuando EH eludió condenar los atentados de ETA.

Procesado por distintas causas

En junio de 2001 y tras un debate interno, la Mesa Nacional anunció la desaparición de HB después de 23 años de existencia y la creación de Batasuna, de cuya dirección continuó como portavoz.

En 2003 se produjo la ilegalización de HB-EH-Batasuna y, a partir de 2005, al perder la condición de aforado, fue procesado por distintas causas: la financiación de ETA a través de las "herriko tabernas", injurias graves al Rey o enaltecimiento del terrorismo durante un homenaje al etarra Argala, lo que le llevó a la cárcel en junio del pasado año.

Orador fogoso 

Orador fogoso y directo y gran discutidor, jugó un papel muy activo durante los numerosos contactos exploratorios que precedieron al alto el fuego permanente declarado por ETA en marzo de 2006, en los que mantuvo conversaciones no oficiales con dirigentes socialistas vascos como Jesús Eguiguren.

Firme defensor del proceso de paz, se reunió durante el alto el fuego con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y con líderes socialistas vascos, entrevistas por las que ha sido imputado.

Firme defensor del proceso de paz, se reunió durante el alto el fuego con el lehendakari

Su detención e ingreso en la cárcel el 8 de junio del pasado año cuando se dirigía a un hotel de San Sebastián para ofrecer una rueda de prensa, tres días después de que ETA anunciara el fin del alto el fuego, dejó a la izquierda abertzale sin su dirigente más conocido.

A su arresto se sumó la detención el pasado mes de octubre de gran parte de la cúpula de Batasuna cuando participaba en una reunión en Segura (Guipúzcoa), a la que siguieron otras como la del dirigente navarro Pernando Barrena.

Con la dirección en la cárcel, la formación ilegalizada ha carecido en los últimos meses de un portavoz curtido como él, que ahora recupera, aunque queda por ver si retoma el protagonismo público que tenía. 

 

Con la vista en cuatro causas 

Arnaldo Otegi saldrá mañana de la cárcel tras cumplir una condena de quince meses por enaltecimiento del terrorismo con la vista puesta en las cuatro causas judiciales que aún tiene abiertas y que podrían suponer su reingreso en prisión en un futuro más o menos inmediato.

Otegi permanece en la prisión donostiarra de Martutene desde el 8 de junio del año pasado, cuando el Tribunal Supremo ordenó su detención tras confirmar la condena que le había impuesto la Audiencia Nacional por participar el 21 de diciembre de 2003 en un homenaje en Arrigorriaga (Vizcaya) al dirigente etarra José Miguel Beñarain Ordeñana, "Argala".

Cuando fue detenido, Otegi se encontraba en libertad bajo fianza de 50.000 euros en la causa en la que el juez Baltasar Garzón investiga la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de ésta a través de las "herriko tabernas", sumario que el magistrado concluyó el pasado mes de abril y que será juzgado dentro de aproximadamente un año.

Junto a Otegi, al que se le imputa un delito de pertenencia a organización terrorista por el que podría ser condenado hasta 14 años de cárcel, se sentarán en el banquillo otros 40 procesados, entre ellos los responsables de Batasuna Joseba Álvarez, Joseba Permach o Rufino Etxebarria.

Otro Juzgado de la Audiencia Nacional, el número 6, instruye contra él una causa por los delitos de desobediencia, reunión ilícita y enaltecimiento del terrorismo en relación con el mitin que la formación ilegalizada celebró el 14 de noviembre de 2004 en el velódromo donostiarra de Anoeta, en la que también están imputados Permach y Álvarez.

Un tercer magistrado, Fernando Andreu, titular del Juzgado Central número 4, se ocupa de las diligencias en las que Otegi figura como imputado a raíz de una querella presentada por el Foro Ermua por un delito de enaltecimiento del terrorismo supuestamente cometido durante un acto celebrado el 9 de julio de 2005 en homenaje al preso etarra José María Sagardui en Amorebieta (Vizcaya).

Pero Otegi no sólo tiene causas abiertas en la Audiencia Nacional, ya que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) le ha imputado en el llamado "caso Ibarretxe" junto al lehendakari, los dirigentes socialistas Patxi López y Rodolfo Ares y otros cuatro dirigentes de Batasuna por las reuniones que mantuvieron durante el alto el fuego de ETA.

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