Jueves, 28 de Agosto de 2008

El JK5022 pudo tener un fallo en sistema de freno, según medios

Reuters ·28/08/2008 - 13:22h

Reuters - El avión de Spanair que la semana pasada se estrelló en el aeropuerto madrileño de Barajas causando la muerte de 154 personas impactó primero con la cola, que se desprendió, y recorrió más de un kilómetro, según los datos preliminares dados a conocer el martes por la comisión de investigación. Imagen de los restos del avión cerca del aeropuerto procedente de un vídeo facilitado el 21 de agosto. REUTERS/TVE/Handout

Uno de los motores del avión de Spanair que se estrelló la semana pasada en Madrid dejando 154 muertos podría haber tenido un fallo en el sistema de freno, según informaron medios citando fuentes de la investigación.

El vuelo JK5022, un McDonnell Douglas MD-82, se desplomó momentos después de despegar y se incendió junto a una de las pistas de aterrizaje. Sólo sobrevivieron 18 personas en el accidente, el peor en España en los últimos 25 años.

Los diarios El País y El Mundo citaron fuentes de la investigación que aseguraban que se había detectado que la placa situada en el motor izquierdo, llamada reversa, no funcionaba correctamente. La reversa se despliega hacia atrás cuando el avión ha tocado tierra y ayuda a su frenado.

El País dijo citando fuentes de Spanair que los mecánicos habían detectado este fallo en el motor tres días antes del accidente.

Sin embargo, en lugar de repararlo, los mecánicos usaron una especie de alambre para bloquear la placa que se encarga de desviar el aire propulsor de la turbina ayudando al frenado, y decidieron retrasar la reparación, según informó El Mundo.

Según los diarios, este protocolo está contemplado en la normativa vigente.

No se pudo contactar con los investigadores aéreos para obtener declaraciones, mientras Spanair, propiedad de la escandinava SAS, declinó hacer comentarios.

En 1991, se culpó del mal funcionamiento de una reversa por el accidente de un Boeing 767 de Lauda Air en Tailandia en el que murieron 223 personas. Este mismo problema se citó en el accidente de un Fokker 100 de TAM en Sao Paulo en 1996, donde fallecieron 98 personas.

El avión de Spanair, que se dirigía a Gran Canaria, tenía previsto su despegue para la 1 p.m. Pero después de aproximarse a la pista de despegue volvió al aparcamiento por un problema en el calentador de un sensor de temperatura.

Varios testigos dijeron que vieron incendiarse el motor izquierdo.

Otras líneas de investigación incluyen la posibilidad de hubiera una pérdida repentina de velocidad cuando el avión estaba a punto de despegar.

Las cajas negras del avión se han enviado a Londres para ser sometidas a análisis. Sin embargo, el sindicato de pilotos SEPLA ha dicho que la causa del accidente no se conocerá probablemente en otros tres meses.