Jueves, 28 de Agosto de 2008

"Conozco bien el papel de londinense gordo y bajito"

Actor y creador de 'The Office'. El nuevo rey de la comedia británica, que rechazó un papel con Woody Allen, da el salto a Hollywood con 'Ghost Town'

LAIA JARDÍ ·28/08/2008 - 08:42h

Gervais, en una imagen de 'Ghost Town'.

He dicho que no a casi todo. Si me han ofrecido 100 papeles, habré rechazado 98 de ellos, incluso uno que me ofreció el mayor comediante de los últimos 50 años". La referencia es a Woody Allen y las palabras son del británico Ricky Gervais, mundialmente aclamado por The Office. A Gervais le bastaron dos meteóricos años para convertir su aburrimiento diario como oficinista en una satírica serie aclamada por crítica y público, vista en 90 países, y ganadora de tres Globos de Oro y dos Emmy. Ahora, y tras el éxito de su segunda serie, Extras, deja la pequeña pantalla y salta a Hollywood como protagonista de Ghost Town, una comedia romántica escrita y dirigida por David Koepp (guionista del último Indiana Jones). Interpreta a Bertram Pincus, un excéntrico dentista de 47 años que, tras morir momentáneamente durante una operación rutinaria, despierta y descubre que puede ver fantasmas.

Dijo no a Woody Allen y a ‘Piratas del Caribe'. ¿Por qué aceptó ‘Ghost Town'?

Dije que no a Allen porque no me gustaron algunos de los miembros del reparto. Me supo algo mal, porque es un genio y una de mis mayores influencias. Creo que hay algo de él en Ghost Town. Acepté este papel porque no encontré motivos para decir que no: me fascinó el guión, era el papel perfecto para mí. Es una historia dulce y divertida sobre la naturaleza humana, en Nueva York, la mejor ciudad del mundo. Fue como un bautizo de fuego, mi primer papel protagonista después de haber hecho sólo un par de cameos. Las perspectivas eran grandes, aunque en el fondo sólo debía interpretar a un hombre gordo y bajito de Londres, un papel que conozco bien.

¿Cómo cree que reaccionará el público?

Se quedarán sorprendidos. Nadie espera de mí un papel como éste. Me miran y ven a David Brent (el protagonista de The Office). Se espera que interprete a alguien grosero, que aborde temas tabúes, que haga sentir vergüenza ajena... Ghost Town no es así. Es como una antigua película de Hollywood con un protagonista miserable. Tiene una mitad de comedia y el resto de una sobrecogedora y tierna historia.

Muchos esperaban que su primera película estaría dirigida y escrita por usted.

Sinceramente, yo también lo pensaba. Creía, de hecho, que estaría dirigida por mí y Steven Merchant [co-creador de The Office y Extras]. Ahora acabamos de dirigir una película, This side of the Truth, con Jennifer Garner y Jason Bateman, que se estrenará en 2009. Después nos centraremos en un guión que terminamos hace tres semanas, Man from the Pru, sobre dos empleados de una sociedad de crédito en los suburbios de Reading [donde nació Gervais, en 1961].

Pincus recuerda a Jack Nicholson en ‘Mejor Imposible'...

Me avergüenza decir que no la he visto. ¿Es muy desagradable, verdad? Pincus lo es al principio, pero luego se convierte en una mejor persona. Creo que uno de los mejores temas en la ficción es la redención. Pincus en el fondo es de buena pasta, aunque con capas de mala leche. Fue fácil dar con el personaje: yo también odio las aglomeraciones y el ruido. Me irrito fácilmente y soy malhumorado...

¿También se aburre rápidamente de todo?

Ha sido una constante en mi vida: de pequeño me encantaba la ciencia y opté por estudiar Biología. Me pasé a Filosofía porque me di cuenta de que los estudiantes trabajaban menos y se levantaban más tarde. En mi último año, formé un grupo de música, Seona Dancing. Quería ser una estrella de rock, pero entendí que no era lo mío, aunque estaba muy delgado, ¡de verdad! Seguí en el negocio de la música, fui manager de Suede. Terminé con un trabajo normal en una oficina de 1992 a 1997. Fue allí donde nació The Office.

¿Le afectó haber empezado como actor a los 39 años?

Sí, pero es que en general empecé tarde en la vida. Me siento culpable por no haber logrado nada a los 28 años. Quizás por ello me obsesiona hacer trabajos que dejen legado. No me interesa hacer tele por hacer tele, quiero estar orgulloso de lo que hago y que la gente se divierta con mi trabajo pasados 20 ó 40 años. Escalar a costa de hacer papeles que son una porquería no me interesa.

¿Le veremos convertido en animal cinematográfico o seguirá fiel a la televisión?

Por ahora tengo estas dos películas en vista, que me ocuparán los próximos dos años. Se habló de hacer una tercera temporada de Extras, pero no lo creo. No es un no rotundo, como con The Office, pero creo que ya hemos dicho todo. Quizá vuelva a contemplar la idea de ser una estrella de rock. Eso sí, me aseguraré de que los otros miembros sean más gordos, así pareceré delgado.